miércoles, 3 de febrero de 2016

¿Cuántos parques de Lima riega el canal prehispánico Surco?

Plaza de Armas de Surco Viejo, una de las áreas verdes beneficiadas por el canal Surco.
Foto: porlascallesdelima.com (hacer clic sobre las imágenes para ampliarlas)
Hoy los empezamos a contar. Son cientos de parques en 17 distritos que se benefician con las aguas de los canales Surco y Huatica - canales que empezaron a construirse hace unos 2.000 años - y que siguen trabajando para la ciudad.

Según la Comisión de Regantes Surco, esos canales riegan el 90% de las áreas verdes de Lima. Hasta hace un par de años era el 80% pero las municipalidades, principales usuarios del canal, han venido ampliando sus espacios verdes. Esto implica más necesidades de agua.

Pero ¿cuántos parques y bermas centrales son? Revisando un documento de la Comisión, el órgano oficial encargado de la gestión de las aguas, aparecieron estos datos. Hoy empezamos con el distrito con más cantidad de parques: Surco - 226.

¡Son 226 parques en un solo distrito! Parece una cifra extraordinaria, más aun si tenemos en cuenta que Lima es una ciudad levantada en el desierto.

En las próximas semanas iré presentando listas de otros distritos. Adicionalmente, después de la lista, incluyo el comentario de la arquitecta alemana, Kathrin Golda-Pongratz, sobre el valor de estos canales.

Vista aérea del Parque de la Amistad. Foto: Skyscraper.
Algunos de los principales parques de Surco, su ubicación y área:

- Óvalo                                       Avs. Panamericana Sur y Javier Prado Este     4,8 has.
- Parque S/N                              Centro de Instrucción Aeronáutica                     3,6
- Parque de la Amistad                Avs. Caminos del Inca y Nazarenas                 3,25
- Parque Los Jazmines               Calles G y Don Aurelio                                     3,1
- Parque La Alborada                  Calle del Zodíaco y Alameda del Sereno            2,88
- María Parado de Bellido            Av. Angamos Este y Alameda de la Floresta     1,9
- Virgen María de Mercedes        Calles Don Aurelio y E                                     1,65
- Parque Percy Philips                Calles Zaragoza y Alcalá                                 1,42
- Parque N°1                              Calle 5 y Calle 7 (Urb. Pérez de Cuellar)            1,2
- Parque Cmdte. L.Alvarado        Av. A.Franco y Ca. F.Castrat                           1,03
- Plaza de Armas - Surco Viejo   Calles Sáenz Peña y Gálvez                             0,5 has.

Parque Martinelli, Surco.  Foto: porlascallesdelima.com.
Algunas de las bermas en Surco:

- Av. Circunvalación                          entre Prolg. Paseo Rep y Angamos Este          9 has.
- Av. Tomás Marsano                        entre Av. Circunvalación y Aviación                5,41
- Av. Panamericana Sur                    entre El Derby y Javier Prado Este                  4,75
- Avs. R. Vivanco y Velasco Astete   entre Tomás Marsano y Angamos Este            2,8
- Av. Javier Prado Este                     entre Panamericana Sur y Golf Los Incas         2,4
- Paseo La Castellana                       entre La Carabela y Óvalo Higuereta                2,01
- Av. Benavides                                entre Aviación y Cristóbal de Peralta Sur         1,3 has.

Total parques + bermas en Surco: 170 hectáreas.

Solo una muestra de los 226 parques e innumerables bermas centrales del distrito de Surco. Todos regados con aguas que trae un canal de origen prehispánico, y cuyo futuro medioambiental depende de un manejo adecuado del recurso.

Arquitecta y urbanista alemana, Kathrin Golda-Pongratz.
COMENTARIO
KATHRIN GOLDA-PONGRATZ, arquitecta alemana, profesora de Urbanismo Internacional en la Universidad de Frankfurt, y docente en las universidades Ramon Llull y UIC en Barcelona. Escribió su tesis doctoral sobre el Centro Histórico de Lima.

¿Cuál es la importancia del sistema de canales de irrigación en Lima?
Una primera importancia de los canales de irrigación y los caminos prehispánicos es que constituyen el origen de la vida urbana en el territorio de Lima.

Los conquistadores españoles encontraron un sistema vital, una especie de sistema de arterias, sobre él que se formó el cuerpo de la ciudad y del que dependía su abastecimiento.

Sabemos además que la trama española de Lima se adaptó notablemente a este sistema. Lugares como Mesa Redonda y Cinco Esquinas en Barrios Altos mantienen su forma urbana por su preexistencia prehispánica.

Acceso al canal Huatica que apareció después del incendio de Mesa Redonda.
Foto: Kathrin Golda-Pongratz.
El sistema se ha ido sobreponiendo y remplazando por otros sistemas, por otras infraestructuras. La ciudad ha ido creciendo sin conservar la memoria de estas estructuras y así ha ido perdiendo un importante vínculo para poder ir desarrollando y rescatando una identidad territorial.

Ahí yace una segunda importancia de los canales, aun existentes pero olvidados: rescatarlos como capas de memoria, o incluso como infraestructuras, puede servir para el futuro diseño o el replanteamiento de los lugares donde se encuentran y formular nuevos espacios públicos capaces de recuperar una relación con el territorio.

Es más, podrían incluso volver a servir como sistema de irrigación y distribución de agua así replantear un urbanismo de paisajismo relacionado al agua diferente y más sostenible.
Sector de Mesa Redonda, Cercado de Lima, donde se halló evidencia del canal Huatica.
Foto: Kathrin Golda-Pongratz.
¿Es necesario declararlos Patrimonio Cultural de la Nación? 
No sé si es necesario, sabiendo que la declaración de Patrimonio Cultural de la Nación de por sí a veces no sirve de nada.

Tan solo hay que recordar que en Mesa Redonda: después del terrible incendio en 2001 el río Huatica quedó al descubierto, el INC colocó una placa que lo declaró Patrimonio Cultural de la Nación y lo cercó con una reja (ver: Golda-Pongratz 2011).

Sin embargo, al poco tiempo todo ha vuelto a ser sobreconstruido por galerías informales.

La idea de proyectar un parque de la memoria, que podría haber sido un ejemplo único de integrar la memoria de la Lima prehispánica con la memoria contemporánea a las víctimas del incendio (Golda-Pongratz 2014; Lizarzaburu 2013), quedó truncada.

En un taller urbano llevado a cabo con estudiantes del posgrado de la Universidad Nacional de Ingeniería en 2013, pudimos comprobar que la Dirección Municipal de Desarrollo Urbano simplemente cerró los ojos al caso. Una consulta de la población nunca se hizo, y el olvido y el negocio inmediato ganaron.

Destrucción de la evidencia y la memoria.  Un nuevo edificio, informal, se levantó sobre
un sector del canal que había sido declarado Patrimonio de la Nación. Foto: KGP.
Dicho esto, pienso que sí es un importante paso plantear que los canales de irrigación puedan ser Patrimonio Cultural de la Nación, simplemente para que algo como en Mesa Redonda no se repita.

Es también una posibilidad de buscar aliados y alianzas, en el contexto latinoamericano pero también global. Es de suma importancia replantear la ciudad en su conjunto, dejar de verla solo en fragmentos y actuar puntualmente, sin tener en cuenta el todo y su relación con el territorio.

El rescate del sistema de canales (y tal vez también de los caminos prehispánicos) y su planteamiento como paisaje cultural urbano podrá ser un paso fundamental de diseñar un urbanismo más sostenible para Lima.

Podrá además ser un motor de incluir a toda su población en un plan de educación y de acción que haga la ciudad un territorio de identificación y así fomentar su respeto.

*** 

Referencias: 
- Golda-Pongratz, Kathrin (2011): Cicatrices (Pos)coloniales, palimpsestos milenarios. En: http://limamilenaria.blogspot.com.es/2011/07/cicatrices-pos-coloniales-palimpsestos.html 
- Golda-Pongratz, Kathrin (2014): Memoria urbana - Palimpsestos, huellas y trazados en Lima Metropolitana. En: EST. Espacio, Sociedad y Territorio, Vol. 1. No. 1. Marzal, Virginia (Ed.), Lima, pp. 9-22. 
- Lizarzaburu, Javier (2013): Memoria urbana para crear mejores espacios públicos. En: El Comercio, 31.3.2013, p. a10.
Áreas verdes del distrito de Surco. 226 parques regados por aguas del canal Surco. Foto: google.

miércoles, 27 de enero de 2016

LIKA MUTAL: la dimensión sagrada de las huacas, mensajes ancestrales y la locura de Lima

Se trata de piedras de gran tamaño con una mínima intervención de la artista.
(Hacer clic sobre las imágenes para ampliarlas)

“Hay ciertos lugares donde viven los espíritus atrapados entre piedras. 
 Esos lugares, construidos por hombres antiguos y hoy abandonados, 
fueron tan sagrados que su energía continua vibrando 
durante siglos….” (Isabel Allende) /1 

Uno podría decir que el aprendizaje es un largo camino que lo cruzan muchas avenidas. Y al visitar la exhibición de la escultora Lika Mutal /2, me di con una de esas intersecciones. 

En un primer plano lo que se ve en “El espejo de piedra”, que se presenta hasta el 31 de este mes en el MAC de Barranco, son unas piedras enormes traídas del desierto y que han recibido una mínima, y quizás hasta sublime, intervención.

En otro plano están las sensaciones que producen esas piedras, ‘sagradas’ según la artista de origen holandés, y que tienen que ver con nociones leves e inmateriales, como la espiritualidad y la conciencia.

Pero este no es un blog de arte. Lo que surgió durante esa visita fue la posibilidad de entender las huacas -esos silenciosos sitios arqueológicos- desde otros ángulos. Mutal nos propone un mensaje ancestral. Una sabiduría cargada en la historia de cada piedra.

Con eso en mente me reuní con ella hace unos días. No fue estrictamente una entrevista sino más bien una conversación, un intercambio de perspectivas, y que presento aquí de manera resumida.

Lika Mutal, artista holandesa que vive en el Perú desde 1968.
Una de las sensaciones que me generó su muestra tiene que ver con la ancestralidad: para usted es la piedra, con escasa intervención humana. Para mí, son las huacas. ¿Son caminos diferentes, o se cruzan? 
La forma puede ser distinta, pero no el contenido. Porque ancestralidad en ambos casos es parte de un espíritu. Así que ‘tus’ huacas representan un espíritu y mis piedras –entendidas como espacio sagrado- también. Lo importante es que al final, sea cual sea el camino, ambos podamos tomar conciencia de esto.

¿Por qué es importante tomar conciencia en este caso?
Es importante porque te lleva en la dirección de quién eres en realidad. Te lleva a tu esencia, que empieza con la introspección. Ahora vivimos en un mundo que nos ha alejado de quienes somos. No se aprende lo que significa el estar vivo, o sobre el valor de la vida. Si no has tomado conciencia de tu existencia entonces no estás en contacto con tu esencia.

¿Y nuestra esencia es nuestro potencial? 
Incluye nuestro potencial. Absolutamente.

Al leer el libro de Marisa Mujica sobre Escultura en el Perú, el escritor Mario Vargas Llosa escribe/3: “Lo estético fue, al principio, una consecuencia involuntaria de un quehacer que se proponía ante todo llevar un mensaje al más allá”. En el pasado cuando se trabajaba la piedra o el adobe era para enviar un mensaje arriba, a los dioses… 
No solo eso pero también para rendir homenaje al espíritu inmanente en la materia. Eso mismo es lo maravilloso hoy día de la sabiduría ancestral en los Andes. Según un profesor de estudios andinos en Lima, de todas las civilizaciones antiguas, la prehispánica es la única que honra a la piedra por sí misma, y no por lo que puede representar.

Una de las piedras misteriosas de la exhibición, con forma de cóndor.
Y si antes se trató de enviar un mensaje a los dioses, cuando se habla hoy de las huacas el proceso es a la inversa: traer un mensaje del pasado. Eso es lo que usted también está tratando de hacer… 
En realidad como parte de un proceso intuitivo he encontrado un camino que apunta a lo sagrado de la materia, de la piedra. También, que toda materia alberga conciencia, lo que es tema de estudio en la física cuántica y tema de experiencia en la sabiduría espiritual universal. He querido crear una experiencia a través de las piedras. He visto las numerosas reacciones de los visitantes y me he dado cuenta que esto llena un vacío. Que existe un anhelo al respecto.

¿Entonces cuál sería el mensaje? 
Que para progresar no necesitamos nuevos conocimientos. Necesitaríamos volver a esta experiencia, volviéndonos conscientes y profundizar nuestra relación con la naturaleza, con la sabiduría ancestral y el testimonio que nos ha dejado.

El foco de mi blog son las huacas… 
Pero puedes decir que las piedras como espacio sagrado en esta exhibición también son huacas, aunque los maestros las llaman illas. Ellas continúan teniendo un tremendo poder, al igual que las huacas. Además, no hay que olvidar que todas son manifestaciones del espíritu de la Tierra y el Cosmos.

Su foco es la piedra y un sitio como Pucllana, por ejemplo, es adobe… 
El adobe la hace más suave, más delicada. Y es hermosa en lo pequeño de sus adobitos. Aunque no tengo una relación con las huacas, como estructuras creadas por la mano humana, sí siento un gran respeto por ellas y las admiro. Fue una increíble manera de construir, de crear algo monumental. Esos edificios condensan mucha inteligencia y conocimiento.

Huaca Pucllana, Miraflores, del año 400d.C.
Para mí las huacas dicen: “vivimos en el desierto, el agua es escasa, hicimos un uso eficiente del territorio, usamos arquitectura antisísmica… usen ustedes hoy su territorio bien” 
Es un mensaje de sabiduría.

Es un mensaje distinto del que usted siente en las piedras
No te olvides que el origen de mi búsqueda es distinto del tuyo. En esta exhibición para mi es importante el mensaje de que tenemos que cambiar junto a la piedra, para poder sanar, sanarnos, y permitir que la paz sea una consecuencia de nuestra toma de consciencia.

Sanar a Lima, un lugar de conflictos ancestrales
Una vez que te vuelves consciente ya no luchas, no peleas, porque entiendes el sentido de la vida. Y eso es un regalo, una sensación de pertenecer, una felicidad que no viene de poseer sino de poder compartir y participar en un mundo más amplio.

Curioso, porque un aspecto de Lima Milenaria es crear una sola línea de tiempo para contar la historia completa de este territorio. Su efecto debería ser reconciliar, o 'sanar', todas sus identidades: indígena, europea, chola, china, africana, etc. Crear un espacio donde ninguna identidad es más ni mejor que la otra. Y dice que tomar conciencia y sanar puede ser el equivalente urbano de ser mejor ciudadano… 
Todo depende de la experiencia de cada uno. En tu movimiento es importante proteger las huacas, conseguir más gente interesada en eso y encontrar alguna forma de cohesión al respecto. Eso debe incluir educación, la experiencia de cómo fue la vida aquí. Necesitas gente que pueda asumir esa tarea.

"El espejo de piedra" incluye 15 esculturas, 9 telas y 8 fotografías.
Parte de la campaña de LM es buscar la protección de esos sitios. De otro lado, sus piedras de hoy quizás sean las huacas del futuro, y se las va a proteger porque les hemos dado valor y ese mensaje va a tener continuidad. ¿Cómo cree que podemos añadir valor a las otras huacas, las estructuras? 
Tienen que convertirse en parte de nuestras vidas. Y hay que ser estratégicos. Una primera manera tiene que ver con el turismo: proyectar lo ancestral de estos sitios arqueológicos como hace el Perú hacia afuera. De todas maneras es una tarea difícil. Y la gente que vive con las huacas, también deberían ser incluidas de una manera distinta, como parte de la misma propuesta.

Una manera de incorporar las huacas en nuestras vidas…
Las tenemos que incorporar de diferentes maneras. De una manera externa para el turismo, cosa que produzcan dinero (que sirva para seguir recuperándolas), aunque pareciera que para mucha gente es el único fin de los sitios arqueológicos. Igualmente importante, tenemos que incorporarlas hacia adentro, llegando a ser conscientes de ellos porque según un libro de Carolyn Dean, ‘A Culture of Stone’, las piedras ya no hablan, dejaron de estar activas, pero pueden volver a hablar. ¡El mito de Pachacuti!

Qué le diría a todos aquellos que nos interesa recuperar esos mensajes de las huacas 
Que trabajen primero sobre ellos mismos, de la manera que puedan. Eso puede incluir meditación, yoga, o caminar hasta tomar conciencia, hasta que sean parte de y sanen, y así sanen a la piedra, al adobe, la tierra. Este es un hermoso país para conseguirlo. En ese proceso no es necesario hablar de huacas. Solo cuando consigas tu propia transformación percibirás su fuerza, y es ahí cuando podrán recuperar la dimensión sagrada de las huacas.

***

La exhibición ganó el Premio Luces 2015 a la mejor muestra de escultura.

/1 Intoducción, “Machu Picchu”, Editorial Sudamericana, BsAs, 2000.
/2 Lika Mutal nació en Holanda, donde estudio Bellas Artes y luego en la Universidad Católica, en Lima. Ha realizado exposiciones individuales en Bélgica, EEUU y Francia. En 1994 ganó los premios Royal Ueno Museum y Excellent Maquette, en la Fujisankei Biennale de Japón. En diciembre 2015 ganó el premio Luces a la mejor exposición de escultura.
/3 “Perú, esculturas de ayer y hoy”, Marisa Mujica, USMP, Lima 2011.

Fotos: Javier Lizarzaburu.

La exhibición, "El espejo de piedra", va en el Museo de Arte Contemporáneo, MAC, hasta el 31 de enero.

miércoles, 20 de enero de 2016

Las cenizas de Lima

Casona en llamas, Centro Histórico de Lima. Uno de varios siniestros durante 2015. Foto: Andina.
Esta semana se recordaron 481 años de la fundación española. ¿Sirve de algo? O puesto de otra manera, ¿para qué celebramos esa fecha? ¿No debería ser un pretexto anual para ver lo avanzado o recuperado? O podría servir tan solo para pasar revista a nuestros sueños y los planes existentes.

Pero la realidad es que es un misterio entender la indiferencia hacia una de las ciudades más históricas de América. Un lugar que fue la urbe más rica e importante, desde Panamá a la Patagonia, durante casi 300 años.

Y desde este blog también asumimos la defensa de este legado porque el patrimonio es uno solo: el prehispánico, el virreinal, republicano, contemporáneo. Todo eso en su conjunto es lo que hace de Lima una ciudad tan tremendamente original.

Muchos parecen contentarse con vivir a la sombra del pasado. Pero lo que no ven, es que esa sombra va acumulando cenizas.

Lima 1680.  Los textos de esa época, antes del devastador terremoto de 1746, hablan de la ciudad
más magnífica del Nuevo Mundo, donde el barroco había alcanzado su mayor esplendor.
LOS CASOS 

El 2015 no fue un año propicio. El 11 de marzo se levantaron las llamas en el Colegio Real, en el Jr. Ancash.  Esta estructura del siglo XVII estuvo a punto de eliminar los históricos archivos de la universidad de San Marcos.

El 4 de abril el fuego tomó una casona en el Jr. Huancavelica. A esto le siguió otro el 23 de agosto, en el Jr. Ica, y el 14 de noviembre, en el Jr. Cailloma.

El año terminó con las cenizas del 21 de diciembre en una propiedad del Jr. Ica, que dejó a más de 70 personas en la calle.

Evidentemente, no solo es un tema de edificios. Hay un drama humano en cada uno de estos sucesos, que solo parecen ir en aumento.

A esto hay que añadir la pérdida de uno de los inmuebles de la Plaza 2 de Mayo, que ocurrió durante la gestión municipal anterior, y que la actual administración de la ciudad prometió tener lista a fines de 2015. Y no cumplió.

Colegio Real, siglo XVII, después del incendio parcial en 2015. Foto: Reportero de la Historia.
MATAR AL MENSAJERO

¿Una visión negativa? Puede ser.  Pero diría que es solo el reflejo que se produce tras observar los hechos, la realidad, y la falta de acción.

Según datos de CIDAP, una organización que trabaja temas del Centro Histórico, en este territorio de poco más de 1.000 hectáreas existen 607 casonas abandonadas, 486 a punto de caerse, 100 que han sido convertidas en estacionamiento y 97 que son usadas como depósitos clandestinos.

Si nos quedamos callados ante esta realidad ¿qué estamos haciendo?

La Alcaldía de Lima perdió hace poco a su figura más fulgurante, a una mujer y una arquitecta llena de pasión por el lugar, Flor de María Valladolid. Lamentablemente esta pérdida también dejó sin planes a la ciudad.

Valladolid fue un personaje controvertido y polémico. A pesar que sus críticos cuestionaron repetidamente sus proyectos, era la única en el actual gobierno metropolitano con ideas claras sobre qué hacer y cómo avanzar en la protección del Centro Histórico.

Tan solo en Barrios Altos, cerca de 100 casonas históricas han sido destruidas o
convertidas en depósitos ilegales. Foto: JLizarzaburu.
LOS PLANES QUE (TODAVÍA) NO SE CUMPLEN 

De hecho, a principios de 2015 ella le dio a este blog la primera entrevista a un medio de comunicación.   En tres notas aparecieron las primicias que tenían un poco de todo. En la primera, prometió que se iba a recuperar todo el CH.

En la segunda nota, anunció que se iba a recuperar también el magnífico Templo en U de Garagay, de unos 3,300 años de antigüedad, y quería que “sea un símbolo de la recuperación de patrimonio”.

Después salió información que preocupó a más de uno: los planes de demolición de cerca del 40% del Centro Histórico para avanzar con sus promesas.

Nada de esto se llevó a cabo. La salud de la arquitecta Valladolid puso en jaque todos esos planes. Y nadie los continuó.
Casa Barbieri, siglo XVIII, uno de los tesoros virreinales, fue desocupado de imprentas ilegales.
Al poco tiempo esos negocios volvieron a ocupar el lugar. Foto: JLizarzaburu.
TOCA CUMPLIR 

Para esta nota intenté repetidamente comunicarme con el actual responsable de PROLIMA, la oficina del Centro Histórico, y no hubo respuesta.

El tema arqueológico ha sido reducido a su mínima expresión, y lo asumió parcialmente la Gerencia de Cultura. Sus actividades se han limitado a algunas presentaciones y nada de recuperación.

Aun así, el aniversario de Lima se celebró con un magnífico avance: la recuperación de las históricas alamedas del Rímac, como los Descalzos y el Paseo de Aguas, que se había iniciado durante la gestión de la señora Susana Villarán y que el actual alcalde decidió continuar. Bien.

Pero para volver al principio, sobre el Centro Histórico en su conjunto, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué planes?

Porque lo cierto es que hemos perdido un año. Que no se pierdan cuatro.  Que nadie quiere más cenizas.

Cuadra 1 del Jr. Ancash, prototipo de la recuperación del CH que buscaba la
Arq. Valladolid. Planes que por ahora quedaron en nada. Foto: JLizarzaburu.

miércoles, 13 de enero de 2016

Por qué declarar a los canales prehispánicos de Lima Patrimonio Cultural de la Nación

El inicio del canal Surco, en Ate.  Recorre casi 30 km. hasta llegar a Chorrillos. Foto: JLizarzaburu.
Este 2016 empezamos con un propósito: que más limeños conozcan el increíble trabajo que a lo largo de miles de años realizaron nuestros ancestros locales. Ellos, en palabras del arquitecto Juan Gunther, llevaron a cabo una de las mayores transformaciones de territorio hecha por la mano humana en América: sacarle al desierto unas 30 mil hectáreas de valles.

Esos valles en su mayoría dejaron de existir hace unos 40-50 años ante el crecimiento desbordado de Lima, pero no los canales. De los cuatro canales-madre que encontraron los españoles en el siglo XVI, tres siguen funcionando.

Ya no riegan haciendas ni campos de cultivo. Hoy riegan el 90% de las áreas verdes de Lima centro, según nuevos datos de la Comisión de Regantes Surco. Sin estos canales, que con el tiempo se expandieron y modificaron, Lima no tendría nada verde.

El objetivo inmediato es conseguir que el ministerio de Cultura declare este sistema de irrigación, que efectivamente dio origen a la ciudad de Lima, como Patrimonio Cultural de la Nación.

Para empezar esta campaña, lancé dos preguntas a algunos expertos. Ellos respondieron primero sobre la importancia que tienen estos canales y, segundo, si creen que deben ser declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

(Para más información sobre los canales haga clic aquí)

Arql. Luis Jaime Castillo.
LUIS JAIME CASTILLO, arqueólogo y ex viceministro de Cultura
Los canales y sistemas de irrigación fueron una de las tecnologías más avanzadas para las sociedades prehispánicas ya que a través de ellos transformaron el desierto e inventaron el territorio tal como lo conocemos aún hoy día. A través de ellos nuestros antepasados crearon el paisaje en el que vivimos y que nos parece tan natural, cuando en realidad es parte de nuestra herencia cultural. Más aún, los peruanos no somos conscientes de su singularidad a nivel mundial. Solo las grandes civilizaciones desarrollaron grandes sistemas hidráulicos como los que aun irrigan el valle de Lima, y todos los valles de la costa peruana.

Las declaratorias de patrimonio cultural de la nación tienen como propósito resaltar y reconocer aquello que es singular, pero tienen el riesgo de congelar la evolución y la vida natural de las cosas que reconocen. Las expresiones culturales, materiales o inmateriales están en constante movimiento, pero también evolucionan las amenazas que se ciernen sobre ellas. Un aspecto importante de las declaratorias es proteger aquello que está en peligro de perderse y los sistemas de irrigación están amenazados por la expansión de las ciudades y en algunos casos de la agricultura. En este caso, tendría que ser una declaración viva, que le permita a lo que queda del sistema de canales seguir evolucionando, y que al mismo tiempo la proteja. Además, está su valor en la creación del paisaje cultural.

Luis Molina - Comisión Regantes.
LUIS MOLINA, presidente de la Comisión de Regantes Surco
Lima es la segunda ciudad más grande del mundo fundada en un desierto, después del Cairo, y gracias a los sistemas de irrigación existentes durante la época prehispánica, como los canales Surco y Huatica, verdaderas obras de ingeniería hidráulica, riegan el 90% de las áreas verdes de la ciudad. Esto contribuye a la salud ambiental y conservación del eco sistema, que permiten el esparcimiento, recreación y participación en actividades culturales y artísticas.

Esta herencia prehispánica, pese haber transcurrido miles de años, aun contribuye con prestar un servicio invalorable a la sociedad. Por eso es necesario conseguir que los que vivimos en Lima tomemos conciencia de esta herencia histórica y cultural dejada por nuestros antepasados, y que debe transmitirse de generación en generación.

Arql. Denise Pozzi-Escot.
DENISE POZZI-ESCOT, directora del Museo de Sitio de Pachacamac
Me parece que cuando se nos presenta la historia de las sociedades prehispánicas el énfasis está puesto, con toda razón, en las edificaciones. Pocas veces tenemos conocimiento, en los espacios museográficos e incluso en la curricula educativa, de elementos cruciales para el sostenimiento de estas sociedades, porque no han dejado huella monumental mayor.

Lo cierto es que el paisaje de la costa peruana prehispánica se transformó gracias a la existencia de un complejo sistema hidráulico. Esos canales deben convertirse en referente central de explicación, tanto de los espacios productivos como de los centros poblados. Aún se puede rescatar, parcialmente el “tejido hidráulico” que abastecía poblados y chacras, el “redescubrir” la trama hidráulica y comprender su funcionamiento permitiría declarar a la red de canales como patrimonio. Este sistema de irrigación es una de las pocas tecnologías prehispánicas en uso actualmente, si no la única.

(Vea aquí el inicio del recorrido del canal Surco, en Ate, en su camino hasta Chorrillos).

Arql. Joaquín Narváez.
JOAQUÍN NARVAEZ, arqueólogo con PhD sobre el canal de Maranga
Gracias al sistema de canales el valle del Rímac pudo expandirse y es por donde creció la ciudad de Lima. Primero sirvieron para irrigar áreas de cultivo y ahora para parques y jardines. Por eso es parte importante del patrimonio histórico de la ciudad. Su importancia está al nivel de una casona colonial o huaca.

Sí creo importante que deben declararse Patrimonio Cultural porque hay una continuidad en su uso desde la época prehispánica hasta el presente. Pero esto debería hacerse solo sobre el Canal de Surco, que es el mejor conservado y el que se prestaría para su puesta en valor. Y segundo, porque siguen en funcionamiento. No han desaparecido. Y porque al declarar Patrimonio Cultural estamos garantizando su conservación a futuro. Sin eso, a 50 años podrían desaparecer ante un desordenado crecimiento urbano.

Pedro Pablo Alayza - Museo Osma.
PEDRO PABLO ALAYZA, director del Museo Pedro de Osma
La importancia material es que hizo del valle de Lima uno de los más ricos de toda la costa peruana en tiempos prehispánicos. Sin olvidar que en este territorio hay tres ríos y sitios arqueológicos asociados a este sistema. Eso, junto con la abundante pesca, hizo atractivo el valle para Pizarro. Era un paraíso. Lo que queda es la huella y testimonio de ese pasado, que también es colonial y republicano. Es un sistema que sigue vivo.

Es importante para la memoria de la ciudad, para que sus ciudadanos sepan que todo esto fue posible gracias al esfuerzo enorme milenario de varios regímenes, precolombino, colonial y republicano. Los canales son de una utilidad múltiple porque hasta hoy sigue sirviendo, es un ahorro enorme para la ciudad en lugar de agua potable. Le hemos dado la espalda a aquello que fue y es la ciudad de lima. Y es un capital maravilloso.

Inés del Águila - MJRC.
INÉS DEL AGUILA, directora del Museo Josefina Ramos de Cox, Instituto Riva-Agüero
No es mi especialidad y estos datos se desprenden del conversatorio del año pasado, sobre investigaciones arqueológicas en el Centro de Lima. En general los canales de irrigación definen la administración del territorio para la ciudad y los ciudadanos. En el caso colonial y la república temprana pueden dar luces sobre el saneamiento hídrico para enfrentar las terribles pestes y epidemias que enfrentó Lima y entender la trama urbana que fue evolucionando.

Es importante estudiar los canales y sus trazos para entender su rol prehispánico. La historia de la ciudad de Lima tiene que ver con la ruta y crecimiento de los canales y en esta ruta se compromete el patrimonio edificado de importantes instituciones como la catedral, el Congreso y supongo muchos otros edificios de importancia histórica. Sí considero importante declararlos Patrimonio cultural de la Nación y priorizar los estudios arqueológicos e históricos de los mismos con equipos interdisciplinarios.

(Clip de video con el inicio del recorrido del Canal Surco en Ate, que llega hasta Chorrillos).

En las próximas semanas publicaremos las contribuciones sobre este tema hechas por dos arquitectos: José Canziani y Kathrin Golda-Pongratz.

Muchas gracias a todos los que con generosidad y entusiasmo respondieron a las preguntas. Veamos si la actual gestión del ministerio de Cultura decide compartir este camino con nosotros.

(Para más información sobre los canales haga clic aquí)

martes, 29 de diciembre de 2015

Lo que tenía que suceder sucedió: el despertar de las huacas

Niños durante un evento de "Huacas, Burbujas y Rock n Roll" en Tambo Inga. Foto: Salvemos las Huacas.
(Hacer clic sobre las fotos para ampliarlas)
Lo que Lima ha experimentado este año en la relación de la ciudad con sus huacas ha sido algo sin precedentes.

Desde abajo hacia arriba se produjeron auténticos movimientos de activación de estos sitios arqueológicos, empezando a generar por fin un nuevo panorama urbano. Activaciones de ciudadanía e identidad.

Esto no tiene que ver con arqueología ni con mayores presupuestos para su puesta en valor. Tiene que ver mas bien con empezar a ver este enorme legado milenario. A integrarlas en nuestro imaginario de ciudad. A tejer narrativas desde los mismos ciudadanos.

Algunos grupos ya existían desde hace unos años pero este 2015 dieron un salto adelante o incursionaron en nuevos campos, con bastante acogida.

Hay por lo menos 10 organizaciones de diferentes categorías que entre ellos llegaron a nuevos públicos, en nuevos distritos, con diferentes propuestas y formatos.

¿Exceso de optimismo? Puede ser. Pero creo que hay razones para eso, y se las menciono a continuación.

El Círculo Ciclista Protector de las Huacas, durante su visita a Cajamarquilla. Foto: Nils Castro.
ACTIVIDADES QUE SURGEN DE LA SOCIEDAD CIVIL 

El colectivo Salvemos las Huacas lleva algunos años trabajando el tema, pero este 2015 lanzó con gran éxito su programa de caminatas por rutas prehispánicas dentro de la ciudad: el Cercado, Maranga, Comas, Chorrillos.

A la llamada ruta del ‘Qhapaq Ñan en el Asfalto’, precisa su líder Koke Contreras, se añadieron luego las rutas de los Maranga, los Colli, los Lati, congregando en sus salidas a unas 200 personas.

La gente del Círculo Ciclista Protector de las Huacas, inició sus recorridos por Lima Norte en 2013, y este año extendieron las rutas hasta incluir todos los sectores de Lima.

Según Nils Castro, su coordinador, a la fecha han visitado cerca de 90 huacas y han participado más de 500 personas.

Durante este tiempo surgieron nuevas iniciativas locales, como los chicos de ‘Líderes en Acción - Huacas en Restauración’, de la escuela de líderes de la universidad Cesar Vallejo.

Su ayni para la limpieza de Tambo Inga, en el distrito de Puente Piedra, congregó a unas 60 personas en un día de trabajo.

El Instituto de Historia, Cultura y Medio Ambiente - ICHMA, lanzó su campaña de protección
de las Lomas de Mangomarca. Foto: Instituto Ichma.
Huacas, Burbujas y Rock n Roll fue, muy posiblemente, el programa más original del año. 

Después de ganar un premio de Unesco y recibir apoyo oficial y empresarial, este grupo de artistas realizó sus festivales en 20 huacas de la ciudad.

Según sus organizadores, a estos eventos asistieron más de 5 mil personas, con picos en sitios como Huantinamarca, con 600 personas, o Pucllana, con más de 900.

En Comas, la profesora Haydee Quispe, llevó su iniciativa un paso más adelante y consiguió que su grupo, el Colectivo Colli, sea acreditado por el ministerio de Cultura como ‘Defensores del Patrimonio Cultural’.

Y hubo más colegios que se unieron a campañas de limpieza de sus huacas locales.

Uno de los casos más recientes fue el de los estudiantes de la I.E. N° 1221 – La Rinconada de San Juan de Miraflores, que realizaron una campaña en la zona arqueológica Huaycán de Cieneguilla.

(Vea aquí el álbum de fotos)

El ministerio de Cultura lanzó su proyecto de drones para registro y vigilancia de huacas.
Aquí la huaca Santa Catalina. Foto: Mincul.
HUACAS COMO ESPACIO PÚBLICO

Junto a estas actividades, hubo sitios arqueológicos que abrieron sus puertas para presentar conciertos, talleres educativos, teatro, cine, o festivales de poesía.

Pucllana, Pachacamac y Mateo Salado están entre las más activas en esta propuesta cultural, de integrar las huacas a su comunidad y como espacios para la creatividad.

Las huacas como razón y pretexto en las artes: la exhibición “De la huaca al Boom, un rostro para Lima”, de la curadora franco-peruana Patricia Ciriani, fue una de las más reveladoras de la temporada, con una mirada fresca y novedosa sobre la ciudad milenaria, que fue visitada por más de 3,000 personas.

No se puede dejar de mencionar el majestuoso concierto de antología de Manongo Mujica, en Huallamarca, bajo el título de Huaca Sonora.

En el ámbito académico se abrió una oportunidad cuando la Facultad de Arquitectura de la Católica añadió el curso electivo ‘Huaca y Ciudad’, a cargo de la arqueóloga-urbanista, Rosabella Álvarez Calderón.

Al tiempo que más instituciones educativas ampliaron sus propuestas incorporando temas de gestión y recuperación de patrimonio cultural.

Y la lista continúa. Pero el punto central aquí es rescatar esa efervescencia que se vivió en Lima este año, en relación con su legado ancestral. Una efervescencia creada desde la misma sociedad civil y que Lima nunca había vivido.

Exhibición "De la huaca al boom - un rostro para Lima". Foto: J. Lizarzaburu.
EL APORTE OFICIAL 

¿Qué pasó desde el lado oficial? ¿Qué hizo el ministerio de Cultura? Diría que estamos ante el típico escenario de un vaso medio lleno o medio vacío.

Es cierto que para un buen sector de la población los esfuerzos que hace el ministerio son insuficientes. Pero veamos el cuadro completo:

la primera vez que las huacas de Lima entran dentro del presupuesto del ministerio de Cultura es recién en 2012 (con el INC tampoco lo tenían - Pucllana y Pachacamac son proyectos específicos).

Cómo sería la situación esos días que el ministerio no tenía siquiera la cifra oficial de huacas en Lima.

Ese año 2012 había lanzado la campaña Lima Milenaria desde El Comercio y tomó más de cinco meses de insistir con sus funcionarios hasta conseguir la cifra: 365. Y no las 180 que en ese momento tenían en su página web.

Según datos oficiales, a la fecha (2012-2015) Cultura ha invertido S/.18’200,000 en la puesta en valor de seis sitios arqueológicos: Mateo Salado (Cercado), Huaycán de Cieneguilla (Cieneguilla), Paraíso (San Martín de Porres), Huaycán de Pariachi (Ate), Monterrey (Ate) y Bellavista (Santa Anita).

Canal Huatica en Barrios Altos. Inicio de campaña para conseguir declaratoria de
Patrimonio Cultural de la Nación al sistema de canales de Lima. Foto: Fdo.Flores Zúñiga.
Este año también el ministerio lanzó su proyecto de drones para registro, georeferenciación y vigilancia de las huacas, y en los últimos tres ha venido firmando convenios para compartir la gestión de este patrimonio.

Y por supuesto está el fallido proyecto de ley 1198, que buscaba regularizar la participación privada en temas del patrimonio arqueológico, que esta página apoyó y que fue rechazada por el Congreso.

El año finaliza con otra propuesta que hemos lanzado desde este blog: conseguir que se reconozca el sistema de canales de irrigación prehispánicos como Patrimonio Cultural de la Nación, algo que esperamos conseguir en el transcurso del 2016.

Así que, es cierto, por un lado podemos reclamarle a la autoridad por qué no hace más. Pero no se pueden negar los avances en un contexto de indiferencia y desconocimiento sobre el valor de estas riquezas.

Niños de la I.E. 1221 limpiando parte del Camino Inca en Huaycán de Cieneguilla.
Foto: Qhapaq Ñan.
QUÉ QUEDA TODAVÍA

Para terminar, es cierto que en este camino todavía nos falta un buen trecho. Que en casi 200 años de vida republicana recién hace tres se haya empezado a mirar el tema arqueológico de Lima dice mucho.

Nos sigue faltando información. Nos falta sensibilizar a población y autoridades.

Hace tres años el ministerio de Educación se comprometió a sugerir la incorporación de temas prehispánicos en la currícula escolar limeña, y aun no procede.

Falta también que más municipios asuman su obligación y responsabilidad con la protección de sus sitios arqueológicos.

Aun así, termina el 2015 con un excelente inicio. Con muchas iniciativas y gran entusiasmo de parte de la población.

En este blog hemos creído siempre en la necesidad de empoderar, legitimar y visibilizar el trabajo de todos los grupos. Es la única manera de fortalecernos y conseguir proyección.

Así que no creo exagerar cuando digo que este 2015 las huacas han despertado. Este enorme legado milenario por fin empieza a ser parte de nuestra idea de ciudad. Solo queda esperar que el 2016 siga aumentando, y mejorando.

Y muchas gracias por haberme acompañado un año más.

¡Un excelente año nuevo para cada uno de ustedes!

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Vea aquí el álbum de actividades de los distintos grupos este 2015. 

martes, 22 de diciembre de 2015

Canales, caminos y cuentos de Navidad

Laguna Ticticocha, origen del río Rímac. Foto: aespinar.blogspot.com
Algunas semanas atrás, al terminar una presentación sobre canales prehispánicos, se me acercó un señor de la audiencia para entregarme un sobre: “es un pequeño libro donde hablo de los canales de Lima, me dijo. Espero que le guste”, y desapareció. 

Lo que presento esta semana es una versión editada y resumida del cuento, con permiso del autor. Es un cuento para niños y al leerlo la primera vez, y ver el gran aporte que significa esto, pude entender cuánto nos falta en términos de contenidos. Y la necesidad de desarrollar muchos más.

Según lo indica él mismo en su introducción, es una manera de trabajar valores, identidad y sentido de pertenencia. Es la sencilla pero fundamental contribución de un ciudadano. Gracias, señor Zumaita.

Así que a continuación, una lección de cómo los niños pueden aprender sobre su patrimonio. Unas felices fiestas de fin de año para cada uno de ustedes.

Portada del libro con el cuento de Hormiguín.
“Hormiguín en Jesús María”

“Existe un gran río que nace en un espejo de luna azul-plata llamado Ticticocha, acunado en las faldas de cumbres nevadas de los andes peruanos y fluye cristalino aguas abajo entre arbustos, pedregales y árboles frondosos, sembrando la vida en pueblos, parajes y centros mineros.

En el verano atraviesa la gran ciudad haciendo sentir el rumor sonoro que producen las piedras de canto rodado que arrastra ocultas en su interior.

Por eso nuestros antepasados lo llamaron Rímac, nombre quechua que significa “hablador”.

Durante el invierno discurre apacible derramando sus aguas en un pacífico océano, endulzando el mar.

A orillas de este río, aguas arriba, habita una comunidad de hormiguitas que se distinguen por la ardua labor que realizan al recolectar hojas y palitos para construir sus casas.

Lima y el río Rímac.  Foto: La República.
En esta comarca existe una familia muy unida, donde la mamá, Hormigacha, y el papá, Hormigotón, educan y preparan a su pequeño hijo Hormiguín para afrontar la vida y el trabajo.

Hormiguín es de color caramelo, tiene ojos de uva, antenas siempre levantadas y una gran energía en sus movimientos.

Es juguetón, curioso, aventurero, investigador y siempre atento a todo lo que sucede a su alrededor. Especialmente cuando escucha los cuentos y aventuras que suele contarle su abuelo, Taita Hormigón, antes de dormir.

Un buen día, Hormiguín decidió experimentar un cuento que había escuchado de su abuelo: que hace más de mil años, las aguas del río “hablador” bajaban desde los andes hacia el desierto costeño, derramándose esterilmente en el mar.

Ante esa situación, los antiguos peruanos abrieron bocatomas de agua en ambas orillas de su cauce y construyeron acueductos que irrigaron el desierto, transformándolo en el valle más fértil y hermoso del planeta.

Su abuelo le había contado que estos canales ancestrales hicieron posible la producción de alimentos y la vida social y económica de los antiguos pobladores, que crearon las culturas Lima e Ychma y que, aún hoy, algunos de ellos seguían bañando muchos parques y jardines embelleciendo a Lima Milenaria.
Canal prehispánico en el valle del Rímac.
Estos conductos llevan aguas del Rímac, recorren algunas partes al aire libre, para luego ocultarse misteriosamente por una red subterránea cubierta por el cemento, sobre el cual se levanta la gran ciudad en que se ha convertido el antiguo valle de Lima.

Tanto escucharlo, Hormiguín le dijo a su abuelo: ¿Por qué debemos conocer nuestra historia? ‘Porque conociendo el pasado comprenderás el presente y visionarás el futuro’, respondió el Taita, quien era un amauta en su comunidad.

Hormiguín, curioso e investigador como era, decidió aventurarse para conocer la bella ciudad de la que le había hablado su abuelo, eligiendo iniciar su travesía desde la bocatoma de agua ubicada en La Atarjea, próxima a su comarca, y donde nace el canal que desde tiempos remotos se le conoce como “Huatica”.

Valoraba mucho los sabios consejos de su abuelo, más aún cuando le dijo que habían tres clases de personas: ‘las que sueñan, las que no sueñan y las que realizan sus sueños’.

‘Abuelo, haré un plan y realizaré mi sueño’, expresó Hormiguín. ‘Me siento orgulloso de ti’, respondió el abuelo.

Una ilustración del cuento de Hormiguín.
Llegó el día cuando el lucero del alba anunciaba un radiante amanecer. Hormiguín subió en una hoja de árbol de molle y fue deslizándose aguas abajo exponiéndose a diversas emociones, riesgos, peligros y alegrías.

Hormiguín continuó su recorrido no exento de peligros. Al surcar por ciertos tramos de la acequia al aire libre, tuvo que eludir muchos problemas ocasionados por algunos individuos que arrojaban desperdicios, botellas plásticas y trapos viejos a su vertiente, contaminándolo.

Y cuando discurría por los tramos subterráneos del acueducto, la oscuridad, el silencio y algún croar de una rana le producía una sensación de miedo...”

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Ustedes pueden inventarle un final.  Pero si quieren conocer cómo fue y cómo termina el recorrido de Hormiguín, pueden contactar al autor: José Zumita: zumaitacevallos@hotmail.com. Cel: 51-980676468.  

jueves, 17 de diciembre de 2015

Innovación y arquitectura prehispánica: ¿nos la creemos?

Propuesta de arquitectos italianos. Foto: archdaily.pe.
Hace unos días leí una nota vinculada a la foto que abre este post (que puede leer aquí) y, como puse en Facebook en ese momento, “me quedé colgado de la propuesta". Y no por lo que muchos puedan pensar. 

Mi primera reacción al ver esta especie de árbol de navidad urbano estuvo en los márgenes del "me gusta/no me gusta".

De hecho, más que gustarme me parece necesario que los arquitectos no solo piensen en generar nuevos espacios de habitación, sino que reflexionen sobre el entorno y la ciudad, y sugieran cambios.

En estas dos torres hay más de 700 árboles. Increíble. Se trata de pura innovación. Y ahí reside su dimensión inspiradora.

En ese momento pensé en los arquitectos e ingenieros de esa Lima Milenaria, que a lo largo del tiempo trabajaron y transformaron el territorio donde vivimos. Ellos fueron los grandes innovadores de esa época.

Con su arquitectura antisísmica, con sus canales de irrigación, con su adobe resistente -mucho más que el actual.

Con su cuidadosa manera de buscar un equilibrio entre las zonas de cultivo y las zonas urbanas.

Con sus sensibles usos de los materiales naturales.

Hubo toda una acumulación de conocimiento y sabiduría que lamentablemente se perdió. Pero ¿qué pasaría si los arquitectos e ingenieros de hoy buscaran reconectar con esa experiencia del pasado?

¿Qué sucedería con ellos y con nuestras ciudades si se sintieran parte de ese continuum de exploración, conocimiento y tecnología?

¿No estarían creando nuevas propuestas? ¿No serían, otra vez, los grandes innovadores de nuestro tiempo? 

¿No tendríamos una mejor ciudad?

Foto: archdaily.pe

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Lea aquí la nota original.