miércoles, 28 de enero de 2015

"Las Limas de los limeños"

1° premio Voto Popular: Shiu Kenekawa / "Puruchuku: vasija del origen"

Hace unas tres semanas organicé un concurso de fotografía en Facebook, como para coincidir con la celebración de los 480 años de la fundación española de la capital. Fue una actividad que tomó a algunos por sorpresa tanto por la convocatoria que tuvo como por sus resultados y alcance, todos sin precedentes para la vida de este blog. 

Para empezar podría decir que lo verdaderamente seductor fue conseguir 50 limeños ofreciendo más de 70 visiones de Lima. Pocas veces podemos ver la ciudad desde los ojos de los que viven en ella, personas de a pie, algunos con experiencia fotográfica y otros no. Era una rara oportunidad de darle una mirada de 360 grados.

La segunda gran sorpresa fue que, a diferencia de experiencias anteriores cuando se votó sobre todo por arquitectura virreinal, esta vez la mayoría de los votos fueron a dar a dos imágenes vinculadas con sitios arqueológicos.

En el caso de la ganadora, que abre esta nota, estaba planteada como una muy sutil pero potente llamada de atención sobre un avance comercial que no respeta la intangibilidad de los sitios, como sucedió en Puruchuco. Ver aquí el texto de la participante.

2° premio Voto Popular:  Diego Álvarez / "Milenaria Modernidad"

La segunda foto ganadora, aquí arriba, fue sin lugar a dudas la más polémica. Con más de 60 comentarios, logró encender el debate sobre el crecimiento inmobiliario y su relación con los monumentos de la ciudad. Su autor, sin intención de marcar una posición determinada, dejó en claro lo que pasaba: una estructura moderna (la nueva Clínica Delgado) se había levantado avasalladoramente frente a la huaca Pucllana en Miraflores.

Alguien escribió en los comentarios: "No veo armonía, veo resistencia.  No veo coherencia, veo imposición", y de ese modo parecía resumir la posición de una buena parte de los comentarios. La duda y la pregunta sigue siendo: ¿Es ese un modelo ideal de desarrollo? Los interesados pueden ver aquí ese debate.

En cuanto al conjunto de fotos participantes, una clara constatación es que el Centro Histórico sigue siendo el referente de raíz para imaginar la ciudad.

En las Bases del concurso lo único que se pedía era la imagen de algún lugar que para ellos simbolizara a Lima o dijera algo especial sobre ella. La mayoría de los que compitieron se sintió más cómoda con nuestro legado Virreinal y Republicano (24 fotos).  (Ver aquí el álbum 1).

3° premio Voto Popular: José Plasencia / (sin título)

Otro grupo se vinculó con la arquitectura del siglo XX del CH (22). Y por primera vez hubo una fuerte presencia de sitios arqueológicos (14), junto a una determinada alzada de mano desde la nueva Lima (5). Aún así, o quizás precisamente por eso, los resultados de la votación fueron sorprendentes. (Ver aquí el álbum 2).

Significativamente, ninguna imagen representó a la Lima contemporánea.  Lo único cercano fue Larcomar, pero en función de su cercanía al mar. O la de Pucllana, en enfrentamiento a lo arqueológico. Queda claro que todavía no existe edificio moderno que nos haya capturado la mente y el corazón. 

Y en relación a este último punto, ¿cómo pensamos llegar al Bicentenario?  Muchos de los edificios del Centro Histórico que nos gustan hoy fueron producto de la efervescencia arquitectónica que se vivió en los años previos a 1921. Hoy quedan seis años al 2021, ¿qué se va a recuperar?

Las cifras totales fueron igualmente claras y son indicadores del interés que viene recibiendo el patrimonio arquitectónico de la ciudad. 

Durante estas tres semanas logramos superar la barrera de los 30.000 miembros de la página y, según las cifras proporcionadas por Facebook, esta actividad tuvo un alcance de más de 250.000 personas. Todo un récord. ¿La indiferencia empieza a ceder?

1° premio del Administrador: Carlos Troncoso / (sin título)
Finalmente, pensando en que las fotos ganadoras serían de arquitectura virreinal, había reservado el premio del administrador para subrayar alguna imagen especial del legado arqueológico.  Esta vez no fue necesario, lo que me permitió enfocarme en otro legado que solemos ignorar: la primera mitad del siglo XX.

Por eso la foto de Carlos Troncoso me pareció ideal.  Por "su mirada original, sin concesiones a un edificio de la primera mitad del siglo XX, un periodo innovador que todavía cuenta con poca protección oficial. La delicadez y sutileza del efecto cromático se enfrentan a la dureza del edificio en su ángulo menos atractivo, exigiendo no solo una nueva mirada sino haciendo una llamada de atención sobre un patrimonio olvidado".
 
En total, las 74 imágenes cubrieron un abanico de miradas. Hubo poesía, denuncia, homenaje, clichés y dejavús pero también reivindicación, nostalgia, llamada de atención.  Fueron muchas maneras de ver la ciudad, o las ciudades dentro de la ciudad.  Como escribió uno de los participantes, Jean Paul Merino (con dos fotos finalistas) "la arquitectura de Lima representa la variedad de culturas que están presentes hoy".

Y más allá de cualquier análisis queda la experiencia humana, la relación cotidiana, la certeza de que siempre habrá un lugar nuevo que conocer. Tal como el mensaje que uno de los lectores le escribió a su pareja sobre una de las imágenes: "Visitaremos este lugar mi amor".



Vea aquí solamente la lista de finalistas y ganadores.
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Un agradecimiento especial a quienes tuvieron la generosidad de donar los premios: Ruth Shady-Proyecto Caral; ex presidentes de EMILIMA, Gerencia de Cultura-MML y SERPAR (Carlos Castillo, Pedro Pablo Alayza, Anna Zuchetti); Juan de la Serna-Cooperación española; Cucha del Águila- Concierto ancestral; Rocío Lladó-“La Amante del Libertador”; y la revista Caretas que las publicará en su su edición de esta semana y en su página web.

        



jueves, 22 de enero de 2015

"El patrimonio permite entendernos como nación"

San Francisco y San Cristóbal, eje sagrado en la ciudad milenaria.  Foto: J.Lizarzaburu
Cuando leí la nota de Marco Gamarra Galindo me capturó la contundencia, tan evidente pero al mismo tiempo tan esquiva, de la frase que uso como titular de este post: respetar y tratar bien a nuestra herencia patrimonial debería ser parte de ese diálogo necesario que hace países fuertes y los ayuda a avanzar.

Por eso le pedí permiso para reproducir aquí la nota que publicó hace unos días en Enfoque Derecho, el portal web de la Revista Themis, que reúne a estudiantes de Derecho PUCP. Aquí él escribe sobre políticas públicas y ese importante papel de nosotros, ciudadanos. 

Marco es el más joven de los patrimonialistas que conozco en Lima.  Él viene escribiendo sobre el tema, fotografiando y explorando la ciudad desde los 13 años.  Ahora estudia Leyes en la Católica, es miembro del Consejo Editorial de Enfoque Derecho y coordinador del Colectivo Salvemos Lima.

Marco Gamarra, de Salvemos Lima, explorando Carabayllo.  Tomado de Facebook.
Patrimonio Cultural de Lima: situación, políticas culturales y rol de la ciudadanía

Lima celebra hoy su aniversario número 480 de fundación española. La fecha es una ocasión propicia para reflexionar sobre la situación actual del Patrimonio Cultural de la ciudad, la importancia de las políticas culturales y el papel que juega la ciudadanía en la protección del vasto legado material con el que cuenta Lima, proveniente de tiempos prehispánicos, virreinales y republicanos.

El Patrimonio Cultural de Lima Metropolitana comprende un Centro Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad y un conjunto de barrios que destacan por sus casonas, monumentos, plazas e iglesias; asimismo, Lima acoge una serie de sitios arqueológicos que muestran que la capital es una Ciudad Milenaria. Sin embargo, en las últimas décadas, un mal entendido proceso de modernización carente de planificación, ha ocasionado la desaparición de gran parte de aquel patrimonio material que está ligado a la memoria colectiva, tradiciones y costumbres de la ciudad y su gente.

Considerando que el aniversario 480 de Lima encuentra a su Patrimonio en riesgo, resulta necesario insertar la cultura en todos los espacios de planificación y procesos de implementación de las políticas públicas como elemento integrador y generador de desarrollo. Dado el carácter transversal de las políticas culturales en la administración pública, se requiere el establecimiento de un sistema nacional de cultura, que permita al ente rector en la materia, el Ministerio de Cultura, fortalecer sus vínculos con los gobiernos regionales y locales, así como con sus propias direcciones descentralizadas, la ciudadanía y el sector privado.

Las políticas culturales trascienden la mera difusión del Patrimonio Cultural a través de las instituciones públicas. A su vez, están ligadas necesariamente a una visión compartida de ciudad, a una capacidad de gestión inclusiva y democrática, y a una estrategia de empoderamiento ciudadano. Aunque la cultura, hay que decir, se ha encontrado ausente por muchos años en la agenda pública, han existido esfuerzos en nuestra ciudad para revertir dicha situación: tenemos como ejemplo la gestión cultural de Susana Villarán, que diseñó la estructura normativa y organizacional necesaria para que la cultura se reconozca como prioridad. Castañeda debe continuar lo que se ha hecho.

Catalina Huanca, 2.000 años recortados en una isla.  Distrito de Ate. Foto: Erik Maquera.
La gestión pública tiene en la cultura un recurso para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Son innumerables los beneficios que esta brinda a la comunidad: la generación y aprovechamiento de espacios públicos, el mejoramiento del entorno de las viviendas, la reducción de índices de conflictividad urbana, la construcción de ciudadanía, el reconocimiento de las identidades, el establecimiento de mejores condiciones de salubridad, entre otros. El Patrimonio Cultural permite entendernos como una nación; es decir, como un proyecto en común, pues provee los sitios de encuentro capaces de inculcar la confianza que debemos tener y que nos hace tanta falta entre ciudadanos.

Si bien es cierto los responsables de la promoción, custodia, conservación y defensa del Patrimonio Cultural son formalmente las autoridades, los ciudadanos y los empresarios no debemos mantenernos al margen: jugamos un rol importante. El Patrimonio arquitectónico, cultural e histórico de Lima es tan vasto que el Estado no puede garantizar su protección integral. Es necesaria la participación de la ciudadanía y la alianza con la empresa privada. En ese sentido, las autoridades deben generar nuevas relaciones con la sociedad civil y dar muestras claras al empresariado que existe una voluntad política seria por recuperar el Patrimonio Cultural de la ciudad.

El compromiso ciudadano que tenemos todos con nuestra ciudad no termina cuando cumplimos los clásicos deberes cívicos, como es ir a votar por nuestras autoridades municipales cada cuatro años, declarar y pagar impuestos, cumplir las leyes, etc., sino también como ciudadanos tenemos que involucrarnos en la protección y defensa del patrimonio cultural. Somos los principales beneficiarios de que el Patrimonio sea conservado, puesto que estará puesto a nuestra disposición y uso (o así debería ser).

Lima requiere la continuación y el fortalecimiento de sus políticas culturales que necesariamente deben partir por conocer la realidad preocupante en la que se encuentra nuestro Patrimonio Cultural: tráfico de inmuebles históricos, falta de delimitación de sitios arqueológicos, necesario trabajo de saneamiento físico-legal del Patrimonio, desapego de muchos vecinos hacia su ciudad, débil coordinación entre gobiernos locales y regionales con el Ministerio de Cultura, etc. Mientras tanto, los ciudadanos debemos generar espacios de reflexión y discusión sobre el tema así como fomentar una conciencia real en la población de que ese es un trabajo pendiente que nos compromete a todos.

jueves, 15 de enero de 2015

Lima, la ciudad milenaria que celebra 480 años

Trabajadores en la huaca Pucllana, Miraflores.  Aprox 1.600 años. Foto: JL.
Lo interesante de recordar la fundación española de la capital, cada 18 de enero, es justamente poder hablar de todo ese pasado que hizo posible ese día de 1535. Aquí la versión original de la nota que escribí para Caretas y que apareció publicada esta semana.

En Tambo Inga, distrito de Puente Piedra.  Periodo inca, unos 550 años. Foto: Gilmar Pérez.
Todos sabemos que Pizarro no fundó Lima, ¿cierto? Ese 18 de enero, cuando el conquistador clavaba el estandarte sobre algún lugar de la actual Plaza de Armas, seguramente no tenía idea de huacas como Paraíso o Garagay, pero ya sabía que el sitio tenía que llamarse Ciudad de los Reyes. ¿Y Lima?

Según datos existentes, hacia fines del siglo XVI los españoles ya habían adaptado el nombre indígena del lugar, Limaq, a su forma actual. Quien diría que, sin quererlo, se estaba definiendo el destino mestizo de la capital.

El arquitecto Juan Gunther, quien mejor conocía la historia de este territorio, solía decir que siempre hubo una verdad poco conocida: “que sin la Lima prehispánica, la Lima virreinal simplemente no habría sobrevivido”. La agricultura fue uno de esos vínculos.

Y son vínculos que siguen vigentes. La dieta de los antiguos limeños era muy parecida a la que tenemos en el presente. Papa, frejoles, rocoto, ají, son todos definitorios de lo que el mundo identifica hoy como la gastronomía peruana.

En el caso de Lima, esto fue posible gracias a lo que Gunther describió como la mayor transformación de la naturaleza hecha por la mano del hombre en el continente: la creación de 30.000 hectáreas de valles artificiales en lo que antes había sido un terreno árido, difícil y agreste.

Estos valles dieron de comer a generaciones de limeños en los últimos 3.000 años, hasta los años 60. Todo eso gracias a un impresionante sistema de canales que cubría casi toda la extensión de lo que es hoy la capital.

La más antigua: Paraíso, distrito de San Martín de Porres, 4.500 años. Foto: JL.
Otro vínculo es la arquitectura: después del devastador terremoto de 1746, el entonces virrey José Antonio Manso de Velasco reguló el sistema de construcción imponiendo el uso, mejorado y modificado, de las técnicas prehispánicas de la quincha y el adobe. Esto, en gran medida, permitió que el actual Centro Histórico pudiera sobrevivir hasta la fecha.

Un dato que no podemos ignorar es que Lima es una de las pocas ciudades del planeta que puede mostrar una continuidad arquitectónica de más de 4.000 años. Un auténtico record. La huaca Paraíso, con sus 4.500 años, y Garagay, con sus 3.300 años, son solo dos de los 447 sitios arqueológicos que existen en la capital, según las nuevas cifras que encontró el PLAM, el Plan Metropolitano a 2035.

Pizarro sentó las bases de la ciudad moderna, y hoy Lima está definida por sus múltiples retos y desafíos. Uno de ellos, cómo crecer en medio de una riqueza patrimonial que conocemos poco. Otro más inmediato es la cercanía del Bicentenario. Estamos a seis años de la gran celebración, ¿qué se va a recuperar?

Un significativo paso adelante lo acaba de dar el Museo Andrés del Castillo, que se hará cargo de la puesta en valor de cuatro de las huacas más antiguas de Lima (Paraíso y Garagay entre ellas). Enhorabuena por esta decisión, que ilumina un esperado camino para el sector privado.

Así que cuando este 18 de enero recordemos la fundación española de Lima, pensemos también en esa continuidad milenaria que la hizo posible. Vivimos en una ciudad supremamente original y con un patrimonio que, a pesar de todo, sigue siendo paciente. Que sea un año de decisión, voluntad política y mucho cariño. Te lo mereces, Lima.

Garagay, 3.300 años, en SMPorres. Foto: JL.
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En la página Facebook de la campaña (ver col. de la derecha) he lanzado un concurso de fotografía y todos están invitados a participar. Revisar las bases en la página.  Aparte de los premios establecidos, las imágenes ganadoras serán publicadas en la página web de Caretas. Tienen hasta el domingo 18.

Hacer clic aquí para ir a Caretas.
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Lima en una línea de tiempo*:
  • Hace 9.000 años: Primeros pobladores / cazadores-recolectores / Chivateros, en Ventanilla; Tablada de Lurín.
  • 7.000 años: Domesticación de las primeras plantas.
  • 4.500 años: La primera civilización sobre este territorio y primera estructura monumental: huaca Paraíso. Distrito de San Martín de Porres.
  • 3.800 años: Los primeros Templos en U. Garagay, San Martín de Porres.
  • 2.000 años: Inicios de la cultura Lima, con Maranga como su ciudad principal (Parque de las Leyendas).
  • 700 d.C. Imperio Wari (Ayacucho) domina el territorio.
  • 1100 d.C.: Periodo de señoríos: Colli, Ruricancho, Lati, Maranga, Sulco, que se agrupan bajo el paraguas Ichsma. Pachacamac es su adoratorio principal.
  • 1450: El imperio Inca domina el territorio y lo divide en cuatro hunos: Pachacamac, Armatambo, Maranga y Carabayllo.
  • 1535: Fundación española.
* fechas aproximadas

sábado, 27 de diciembre de 2014

Regalos milenarios

Izq: Isabel Flores (Pucllana); Inés del Águila (Maranga); Denise Pozzi-Escot (Pachacamac); Clide Valladolid (Puruchuco); Lucénida Carrión (Maranga).  Foto: Enrique Cúneo.

Esta es una de mis fotos favoritas.  Arqueólogas, amigas y heroínas, las junté hace un par de años para una nota que no pudo tener mejor titular: "Las parteras de Lima, alumbrando el pasado".  Hoy la saco de ese baúl de recuerdos para un homenaje visual, porque quizás más en esta época de cambios es bueno saber que el trabajo de ellas, junto con el de otros colegas suyos, nos viene develando las muchas capas de esta ciudad singular. Y de ese modo señalando un derrotero a futuro.

Es cierto que muchas de las más de 350 huacas que tiene Lima Metropolitana no están en buen estado, pero toca reconocer su potencial. Con frecuencia hay gente que me dice que en su vida ha visitado una huaca. Esto puede sonar natural en Lima pero, en su contexto mayor, es serio que los mismos limeños no conozcamos estos tesoros que son nuestros. Así que antes que terminar el año escribiendo otra nota, terminemos conociendo algunos de estos sitios, aunque primero sea por foto (hacer clic sobre cada imagen para agrandarla). 

El Paraíso (2.500 a.C.). Foto: JLizarzaburu.

La más antigua es El Paraíso, en el distrito de San Martín de Porres. Aunque parezca un paisaje lejano, este lugar de 4.500 años, es uno de los pocos que no han sido invadidos en Lima.  Queda a unos 15min al norte del Aeropuerto Jorge Chávez, y el Océano está detrás de estas colinas. La presión inmobiliaria sobre estos terrenos va en aumento.

Garagay-antes (1.300 a.C.). Foto: J.Lizarzaburu.

Garagay, arriba, fue protagonista de una de las mejores noticias respecto al patrimonio este año y lamentablemente no tuvo rebote en los medios. Este gran templo en U de unos 3.300 años, ubicado en el distrito de San Martín de Porres, tenía hasta hace poco esta torre de alta tensión incrustada en plena pirámide central.

Garagay-hoy. Foto: J.Lizarzaburu.

Esta es la huaca hoy. Gracias a la empresa Edelnor, que finalmente retiró la torre, Garagay empezó a recuperar dignidad, y el sitio parece listo para su tan esperado proceso de recuperación. Tenemos el orgullo de mencionar que desde este blog y desde El Comercio por años mantuvimos comunicación con la empresa reclamando esta acción.

Pucllana-antes (400 d.C.). Foto: Archivo Dra. Isabel Flores.

Y para los que piensen que las huacas son solo un montón de tierra, miren otra vez. Esta de arriba en blanco y negro era la huaca Pucllana hace 30 años, al inicio de las excavaciones.

Pucllana-hoy. Foto: Musuk Nolte.

Pucllana hoy, en todo su esplendor de 1.600 años, se ha convertido en uno de los focos turísticos de la capital. Toca reconocer el potencial.

Fortaleza de Campoy (1.100 d.C.). Foto: Rolly Reyna.

Hay muy pocos distritos en Lima que no tengan por lo menos una huaca. Esta es Fortaleza de Campoy, en San Juan de Lurigancho, lugar de inspiración para muchos de los estudiantes de la zona. Su impresionante arquitectura, con muros de hasta seis metros de altura, ha resistido a los embates del tiempo, los terremotos y nosotros mismos, en los últimos 900 años.

La Cruz (1.100 d.C.). Foto: JLizarzaburu.

Aquí el corazón de Lima Milenaria, la primera ciudad de Lima o Maranga, en lo que hoy es el Parque de las Leyendas. Fueron varias ocupaciones a lo largo de más de 2.000 años con una traza urbana específica. Esta es huaca La Cruz, aproximadamente del año 1.100 d.C., periodo Ichsma.

Tambo Inga (1.450 d.C.). Foto: Juan Ponce.

Muy poco conocida, Tambo Inga, en el distrito de Puente Piedra. Es un enorme y bello complejo, asediado por el crecimiento urbano, que fue el más importante sitio administrativo inca en lo que hoy es Lima Norte. Aproximadamente del año 1.450.

Imagen: Alfio Pinasco, del libro "Punchaucancha, Templo del Sol en Pachacamac".

Así debió verse el Templo del Sol, en Pachacamac, durante su apogeo Inca. ¿No son un regalo cada uno de estos sitios?

Una pregunta para los que llegaron al final de esta nota: ¿Pueden decir cuántas ciudades del mundo ofrecen una continuidad arquitectónica de más 4.000 años?  Respuestas al Inbox. Ganadores recibirán abrazos milenarios :)

El futuro reside en esas capas de arena.  ¡Feliz Año a todos!

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Para ver el álbum completo haga clic aquí.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Gracias Greenpeace

Tras el incidente se publicaron varios memes, ironizando sobre el poco respeto y la limitada protección que recibe nuestro patrimonio en todo el país.

Con todo lo lamentable que ha sido este episodio me pregunto, ¿se trató del peor atentado contra el patrimonio en el país? La respuesta más breve es un simple no. Aunque la reacción oficial del gobierno haya hecho pensar lo contrario, lo cierto es que se trató de otra raya más al tigre. En este caso, al colibrí. Pero ¿servirá de algo esta raya?

Por eso agradezco este escándalo, porque sin quererlo ha dejado al descubierto la manera cómo se protege una herencia espectacular de más de 5.000 años de civilización, una de los más ricas y fascinantes del globo, y uno de nuestros mayores recursos a futuro.

Para empezar, antes de lanzarse a decir a los cuatro vientos que el ministerio va a perseguir internacionalmente a los causantes de esta destrucción, esta institución debería estar anunciando las medidas en las que está trabajando para que eso no vuelva a suceder, y cómo se castigará cualquier otro atropello.

Porque si algo es cierto es que, tal como están las cosas, el ministerio no tiene la capacidad para perseguir a nadie. Ni dentro ni fuera. No lo ha hecho antes (porque no tiene las herramientas) y no lo va a hacer ahora. Y eso es grave.

Necrópolis de Ancón, las invasiones siguen avanzando. Foto: Canal N
Los otros atentados

Qué pasa, por ejemplo, con todos otros casos escandalosos que vienen sucediendo. Hace solo unos días la escritora Josefina Barrón habló en su columna dominical de la amenaza sobre las Necrópolis de Ancón, que vienen siendo invadidas progresivamente.

¿Qué respondió el ministerio? una de las típicas: no hay plata para el saneamiento legal del lugar. Fin del camino, estilo Cultura.

A eso le siguió un comentario en foros patrimoniales de la conocida activista, Mariana Mould de Pease, quien preguntó al ministerio ¿cuánto cuesta?, y sea así la sociedad civil la que asuma el reto de recaudar esa cantidad. Porque el patrimonio vale todo esfuerzo, ¿o no?

A esto se sumaron una serie de otros casos que en distintos foros le enrostraron al ministerio, acusándolo de abandonar su obligación de proteger lo que es de todos: los túneles de Puruchuco, Dakar, Paraíso, etc.

Lo que se sabe es que las limitaciones que tiene ese organismo afectan su capacidad de gestión y de protección de nuestra herencia arquitectónica. ¿Está haciendo algo para subsanar esos puntos? Veamos una lista breve de lo que esto involucra:

En lo legal

  • ¿Se puede fortalecer la posición del ministerio de Cultura como el único ente capaz de definir qué es un monumento y qué no lo es?
  • ¿Se puede trabajar con el poder judicial para fortalecer el concepto de delitos contra el patrimonio?
  • ¿Se puede ajustar la ley para evitar que los recursos de amparo sirvan para destruir el patrimonio?
Pero además de lo que hay que fortalecer, están los mecanismos legales que ya existen:

  • Ley de Saneamiento Legal (29415), que permitiría la recuperación de casonas. ¿Por qué no se implementa?
  • Ley General de Patrimonio (28296), que permite expropiar casonas abandonadas. ¿Por qué no se aplica?
  • Comisión de Patrimonio en el Congreso. ¿Por qué no trabaja?

Depósitos ilegales en Barrios Altos, vienen destruyendo viviendas históricas en las narices de las autoridades porque, según ellas, no tienen las herramientas legales para combatirlos de manera efectiva. Foto: J.Lizarzaburu.

¿Cuál Bicentenario?

Otra de las respuestas que se suele dar es que “no hay plata”. Pero la hay cuando se hace el esfuerzo. La misma ministra lo ha demostrado muy bien en el último año, al enviar una nutrida comitiva al Festival del Libro de Bogotá. En buena hora.

O cuando consiguió un generoso presupuesto para una noche de celebración al lanzar su camino al Bicentenario. Claro que pueden gestionar fondos cuando existe la decisión.

Pero hay temas de fondo que en este momento son urgentes, como el establecer una política de compras de bienes inmuebles. Si no lo hacemos estaremos poniendo seriamente en riesgo lo que todavía nos queda y no está protegido.

A estas alturas a nadie le puede parecer una idea peregrina la de crear un fondo de renovación de huacas y casonas. El Congreso y el MEF necesitan estar en línea con esto.

Opciones de financiamiento

Con tan poco tiempo al Bicentenario, ¿Cuándo aprobará el Congreso un fondo especial para recuperar el Centro Histórico de Lima?

Es cierto que papá Estado no tiene que pagar por todo. Bien, por qué no explorar las muchas opciones que existen. Lo vienen haciendo países vecinos y con buenos resultados. Por qué no nosotros:

  • Revisar la posibilidad de manejar directamente el sistema de loterías.
  • El boom inmobiliario que sirva también para recuperar lo viejo.
  • ¿Y una colecta nacional?
Por supuesto que el trabajo de este ministerio es complejo y difícil. Llevarlo por el buen camino solo se ganaría el respeto y el agradecimiento de este país, algo que no está sucediendo. Por eso, la desastrosa actuación de Greenpeace ha abierto la posibilidad de debatir las limitaciones internas en cuanto a la gestión de nuestro capital cultural.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Entonces, ¿por qué no lo estamos haciendo?

Casa Bolivar: esquina jirones Azangaro y Junin. Considerada una de  las casonas coloniales mas esplendidas de su epoca.
Uno de los puntos más difíciles en cuanto a protección de nuestro patrimonio suele ser la respuesta que dan las autoridades: no tenemos los mecanismos para ... intervenir en propiedad privada, cuestionar las decisiones de un juez, contrarrestar informes de Defensa Civil; o no existe la autoridad suficiente, o no recibimos los fondos que se necesitan, mas varios otros argumentos. Entonces, ¿ahi nos quedamos?

La reveladora entrevista de la semana pasada dejó en claro que sí existen varios mecanismos legales que no se están usando. Lo más inexplicable es que, si existen, por qué no se está haciendo algo para salvar nuestro patrimonio. Y en aquellos casos donde efectivamente falten herramientas, por qué no se está haciendo algo para conseguirlas.

Se cree que el patio principal fue techado a inicios del siglo XX.  Sus elegantes corredores del pasado sostiene la ropa lavada del dia.

No solo no se está haciendo. Lo peor de todo es que con una ley como la 30230 el ministerio de Cultura ha permitido que todo el patrimonio histórico del país quede en una vulnerabilidad peligrosa.

Podria haber ilustrado esta entrada con las imagenes de las Lineas de Nasca alteradas por los activistas de Greenpeace, pero para este blog el tema no pasa por ahi sino por la evidente dificultad del ministerio de Cultura para fiscalizar con serias consecuencias para los que atentan contra el patrimonio.

Esta nota la ilustramos mas bien con la Casona Bolivar, en la primera cuadra del jiron Azangaro. Queda a solo dos cuadras de la Plaza de Armas y es Monumento de la Nacion desde 1972.  ¿Que pais se permite tener un sitio historico como este en la situacion en que se encuentra?

En el caso del Centro Histórico de Lima se necesita decisión y trabajo conjunto. La saliente gestión de Susana Villarán hizo lo que podía dentro de las limitadas capacidades que tiene PROLIMA. Se peatonalizó un sector y se recuperaron fachadas. Un avance. Pero no una solución.

El salon principal convertido en bar, con bano incluido.  Esta casona albergo a Simon Bolivar a su llegada en 1823.

Sabemos que esa solución pasa por un esfuerzo entre ministerios de Cultura, de Economía, de Transportes, de Vivienda, la MML y un fundamental papel que debería estar cumpliendo la Comisión de Patrimonio del Congreso. 

Lamentablemente esta comisión no está cumpliendo con el trabajo que le toca hacer. Necesitamos que estos organismos trabajen, se pongan de acuerdo, tengan un derrotero hacia dónde queremos ir.

En siete años se celebra el Bicentenario. ¿Qué nos vamos a regalar?

Los espacios de la casa todavia conservan el marmol de los pisos y las magnificas rejas de las ventanas. Fue declarada Monumento de la Nacion en 1972.
Necesitamos generar fondos para la recuperación de huacas y casonas. Esto no es imposible en absoluto. No todo lo tiene que pagar el Estado y existen fórmulas que están usando otros países. El uso de la lotería para estos fines es uno de los muchos ejemplos que existen. ¿Por qué no se está haciendo?

Necesitamos un fondo especial de recuperación para el Centro Histórico de Lima. ¿Por qué no se está trabajando en eso?

Necesitamos una política de compras, de renovación, de desarrollo de patrimonio arquitectónico. ¿Por qué no se está consiguiendo?

La ceguera no tiene que ser un elemento que nos siga caracterizando. El Bicentenario nos permite una gran oportunidad y el pretexto ideal para hacer algo que le de futuro a este país.

¿Qué estamos esperando?

La antigua capilla del S.XVII colapaso y termino convertida en el lavabo de las 30 familias que viven aqui.  Hasta cuando?

Fotos: Javier Lizarzaburu

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Juan de la Serna: “Estado peruano debe asumir su responsabilidad en recuperar patrimonio”

Casona del Jr. Callao, Lima, que se incendió parcialmente en 2014. Cada día se deteriora aún más. Foto: JL
Quién no ha visitado Cusco y se ha maravillado por lo bien conservado que está su centro histórico. Quien no ha visitado Ayacucho, Arequipa y otros lugares del país y han visto un gran esfuerzo de recuperación. Lima palidece ante ese trabajo. Pero ¿a quién hay que agradecer por esto?

Por años pensé que todo eso era iniciativa del gobierno peruano. No lo era. En este caso, hay mucho que agradecer a la Cooperación española que en los últimos 20 años ha puesto en valor más de 800 bienes históricos en todo el país.

Y no es que España haya gastado una fortuna incalculable. Según el director del programa Patrimonio para el Desarrollo, el arquitecto español Juan de la Serna, en estas dos décadas se habrá invertido unos 40-50 millones de dólares. No es una cifra exorbitante. ¿ Por qué no lo está haciendo el Estado peruano?

Ellos hicieron este trabajo con un simple pero fundamental derrotero: mostrar que recuperar patrimonio arquitectónico es una manera de combatir la pobreza. Y es aquí cuando queda en evidencia no solo la falta de visión sino la falta de compromiso de nuestro gobierno para hacer obra.

En esta franca entrevista con el arquitecto de la Serna, quien lleva en nuestro país más de 10 años, queda al descubierto lo que las autoridades de cultura tendrían que estar haciendo. Lo fácil es entregar diplomas.

La conversación empieza con preguntas con respecto a la Casa Cartagena, en Cusco, que era una propiedad privada completamente abandonada y la cooperación española apoyó en su declaratoria de Monumento. Con esto, la familia propietaria no solo no tuvo que tirarla abajo sino que pudo venderla a buen precio. Hoy es uno de los mejores hoteles de la antigua ciudad imperial.

Juan de la Serna, director del Programa Patrimonio para el Desarrollo, de la Oficina Técnica de Cooperación Española. Foto: JL
Veo que en Cusco ustedes han intervenido en propiedad privada
Hemos podido trabajar siempre que las familias fueran de bajos recursos y que la propiedad sea de ellos. El gran problema es que si no tienes el predio saneado [papeles en regla] no sabes a quién le estás dando la inversión.

Y ustedes no tenían esa limitación que tienen las autoridades públicas de aquí, de no poder intervenir en propiedad privada
Así es, porque eran familias de escasos recursos.

Las autoridades locales deberían poder usar ese argumento: que si es una propiedad histórica en manos de gente de escasos recursos se pueda intervenir. Nuestra legislación es perversa en ese sentido.
Están los programas de vivienda, pero ahí prima la vivienda nueva. Dan un bono donde no hay nada. A veces el bono te permite construir el 80% en un pueblo joven…

Existe una ley sobre saneamiento legal, 29415, ¿está funcionando?
Está incluso reglamentada, pero no tiene el bono. Lo mismo que el programa Techo Propio tiene un bono, 17.000 soles, aquí el bono para rehabilitación no existe todavía. No existe incentivo para su implementación.

Es decir…
En resumen, si hay un proyecto en vivienda tugurizada, con gente que tiene derecho de posesión, sin título de propiedad, el municipio debe acogerse a la ley, y en el predio deben constituirse en asociación civil. A partir de ahí se inicia el proceso para la rehabilitación del inmueble. La asociación debe hacer el proyecto.

¿Qué pasa con el dueño original?
Como la abandonó ya no tiene derecho.

O sea que sí es posible solucionar ese tema de la tugurización
Sí. Y a veces no tienen el título de propiedad.

¡Por qué no se está haciendo en Lima!
Fundamentalmente por el bono, que no está establecido todavía.

Para ustedes la situación es relativamente simple: si hay una propiedad histórica abandonada y está tugurizada, se forma una asociación y con ellos se trabaja…
Efectivamente.

¿Con qué porcentaje suele participar la cooperación española?
Con un 70%.

Asumen una responsabilidad para recuperarla, que aquí las autoridades no lo hacen con el cuento de que es propiedad privada y no podemos entrar.
Los municipios lo tienen complicado porque no tiene muchos recursos, pero tienen cajas municipales y los mecanismos financieros para sacarlo adelante. También pueden articular con el ministerio de vivienda.

¿Cómo hacen en España?
En España hay sitios deteriorados donde los municipios asumen su rehabilitación hasta en un 70%, a través de convenios con el Estado.

¿Incluyendo las propiedades privadas?
¡Claro!

Ahí no tienen esta limitación…
Es que hay que dignificar las condiciones de vida. Es el derecho de las personas de tener unas condiciones de vida dignas.

Casa Cartagena, Cusco, antes de su puesta en valor.  Foto: Libro Proyectos Perú, Cooperación Española.
Has trabajado en Lima y Cusco, ¿cómo comparas la gestión de esos dos centros históricos?
La gran diferencia quizás es que Lima es un monstruo, es enorme, y el Centro Histórico tiene un ente, PROLIMA, que debería ser más fuerte. Ahora mismo es un programa, sin insumos, que debería constituirse en autoridad. En Cusco hay una Gerencia del centro histórico.

Que tiene más poder que su equivalente en Lima…
En teoría sí. A ver, el alcalde provincial es alcalde provincial y de su centro histórico. Eso pasa en todas las ciudades. Pues resulta que a ese alcalde provincial el centro histórico no le interesa. Primero, por número de votantes y, segundo, por número de problemas. Entonces, normalmente, el alcalde provincial es alcalde provincial, que es donde más gestiona, donde más dinero mueve.

Otro punto que suele señalarse es que el congreso hasta ahora no ha destinado una partida para el Centro Histórico. ¿Cómo lo ves?
Pues fatal. Recientemente las ciudades peruanas que son patrimonio mundial se han juntado para argumentar que estar en la lista de UNESCO es en representación del Estado peruano. Por lo tanto, el Estado es corresponsable en garantizar su conservación.

Tiene una obligación…
Su obligación debería ser de dotar de mecanismos legales y financieros para garantizar su conservación.

Qué mecanismo legal, por ejemplo
Un fondo de recuperación urbana, específicamente para el Centro Histórico.

¿Por qué crees que no se hace?
Porque no les interesa. Es que no la ven. No es prioridad política. Votantes: los centros históricos tienen comercios pero no residentes. Más votos tiene San Juan de Lurigancho que el Cercado…
 
Hotel Casa Cartagena hoy.  Tras ser declarada monumento, los dueños la vendieron a la cadena hotelera que la recuperó. Foto: Alfredo Velarde.
A mí me preocupa, porque en 20-30 años no tendremos ni minerales ni pesca. ¿Cuáles serán fuentes de ingreso si no tenemos una amplia base de patrimonio recuperado?
Lo que pasa es que el patrimonio de Lima es muy complicado, cuesta muchísimo. Otro tema es expropiarlo, que por ley lo podría hacer el ministerio de Cultura. Pero no les interesa invertir porque no tienen dinero, no tienen ningún capítulo para la compra de patrimonio.

¿Debería tener una política de compra?
Pues sí. O el ministerio de Economía debería dar los fondos. Una comisión debería estar evaluando la necesidad de expropiar determinados bienes culturales, por abandono. Pero el Estado debe tener clara esta posición, porque el justiprecio al final va a ser muy bajo por las condiciones del inmueble.

¿Cómo percibes al limeño frente a su patrimonio?
La sociedad civil tiene un papel fundamental en proteger su patrimonio. Y los limeños han venido mejorando mucho en su participación. Se nota con la gente joven, que es muy sensible al tema.

¿Qué respondes cuando alguien te dice ‘Qué hacen renovando casas viejas cuando la gente necesita educación, vivienda…’?
Recuperar patrimonio tiene sentido porque es útil. Si no tiene utilidad, déjalo. Es un lujo tener un lugar con historia. En este mundo global, el ser auténtico es un lujo. Y el impacto económico de la cultura va en aumento.

Aquí nos hemos vuelto tan prácticos que todo esto de identidad e historia como que no tiene sentido en el presente
Es que todo va ligado con el tema económico. ¿El patrimonio es un recurso? Sí. ¿Una ciudad histórica es un recurso? Sí, porque no hay muchas ciudades históricas. ¿Genera empleo? Sí. ¿Genera dinero? Sí. Entonces ¿por qué no se está haciendo más para recuperar patrimonio?