miércoles, 23 de julio de 2014

San Lorenzo: señora de la bruma y símbolo de una geografía sagrada

Portada del libro de la antropóloga Mapi Fortunic.
Mi relación personal con San Lorenzo seguramente entra en la categoría de típicamente limeña: siempre la vi como una isla esquiva, que se ocultaba en la bruma, que le gustaba jugar a que se mostraba y a que no. Hoy, después de conocer el libro de la antropóloga Mapi Fortunic, creo entenderla un poco más. Esa bruma inquieta tenía una razón de ser. 

Pero esta isla es también, he aprendido, un puerto de sueños eternos. Así que antes de la entrevista que hice con esta experta les hablo brevemente del álbum de fotos que incluyo aquí: sucedió hace casi dos años. Era una peregrinación con un grupo de sacerdotes andinos - la primera que se hacía, de la que tengamos noticia.

Fue una travesía colorida y mística a bordo de una lancha de la Marina peruana. Este breve clip de video que acompaño a la nota concluye con unos gritos extraños. Tal era la atmósfera del grupo que al aparecer un halo multicolor alrededor de sol, en un día extrañamente azul y claro, la mayoría lo tomó como una señal de los dioses... El resto de esa experiencia la muestro en esta galería de fotos. Y todo eso sucedía a invitación y gestión de la misma Fortunic.

San Lorenzo es la isla más grande del Perú, con ocho km de largo y dos de ancho. No tiene fuentes naturales de agua y eso quizás la salvó de invasiones permanentes. Y eso, quizás, contribuyó a darle categoría sagrada, como sostiene la antropóloga Mapi Fortunic.

Ella lleva una relación de 20 años con la isla, y hace poco publicó su libro “El Señor del Mar y el espacio sagrado prehispánico – la Isla San Lorenzo”. ¿Por qué debería importarnos el lugar?

Durante el viaje de peregrinación a la isla, Dic. 2012. Foto: J. Lizarzaburu.
¿Qué es para ti San Lorenzo? 
Es uno de los sitios más emblemáticos del país. Es un resumen de toda nuestra historia. Tiene una geografía y una geología grandiosa, y una biodiversidad que incluye 80 especies de flora y fauna. Además, fue una diosa consagrada a la luna, y por eso ahí se han encontrado momias de sacerdotes prehispánicos y cantidad de piezas rituales. Y en ese sentido es un santuario también.

¿Un santuario todavía hoy?
Considerarlo santuario en el presente es restituir la línea del tiempo, porque fue así como lo escogieron nuestros ancestros hace cientos, o miles de años.

¿Cómo llegas a esa conclusión?
Porque son mis conclusiones después de más de 20 años de trabajar ahí, y lo que apareció durante las excavaciones de Max Uhle. En el año 1906 él encuentra osos disecados, loros disecados, copas, cuarzo, copas de plata. Lamentablemente mucho de esto se ha perdido, pero el ajuar ritual es exquisito, y todos estaban tatuados.

Otra lectura podría ser que era un cementerio para clases altas
Pero era una clase dedicada al ritual, porque las piezas eran de ritual.

¿Hay huacas en la isla?
No hay arquitectura evidente, pero hay terrazas, muros, una cumbre delineada, donde hay un muro circular tipo pirca.

¿Qué antigüedad tienen los vestigios que se han encontrado?
En la isla fundamentalmente estás hablando de los siglos 13, 14 y algunas cosas incas. Pero aun hace falta mucha investigación. En mi opinión, tampoco se debe seguir excavando hasta no tener un sitio donde guardar la colección.

Foto: Servicio Aerofotográfico Nacional 1956, Colección Humberto Currarino.
En el libro que acabas de publicar hay un énfasis en lo sagrado. Habiendo tantas variables en relación a la isla, como la biodiversidad o la geología ¿Por qué escogiste esta?
Porque para mí la esencia de la humanidad es lo espiritual. Además, académicamente, el encuentro de dos culturas siempre me interesó: cómo fue la conquista, qué quedó, qué se perdió, lo que se quiso transformar, lo que no se pudo.

Haces un paralelo entre huacas y cruces católicas a lo largo de determinadas rutas en Lima
En 1551, en el Concilio Limense, la autoridad colonial establece que todos los altares nativos sean evangelizados y que se les ponga una cruz. Si son muy grandes, pide que se construya encima una iglesia. De este modo, en nuestro territorio vas a ver que en la desembocadura de un cerro hay una cruz; en una cumbre, una cruz; en una gruta, una cruz…

Lo católico sobre lo ancestral…
Y en todo el territorio es así. Ahora quizás no ves nada más pero en esa época eran sitios rituales. Y si funciona el paralelo que hace Maria Rostworowski entre el señor de Pachacamac y el señor de los Milagros, mi hipótesis era que lo mismo debía funcionar en sitios con un culto similar. Así que al señor de los Milagros del Callao lo equiparo con el señor del Mar, en el Callao.

Y tú quisiste investigar si efectivamente este paralelo funciona
Y ahí es cuando yo encuentro un mapa del siglo XVIII que marca una línea de cruces, y esa línea de cruces llega a la isla. Es lógico pensar que llega al cementerio de la isla.

En ese sentido para ti San Lorenzo simboliza…
Es la memoria y también es el futuro. Encarna lo ancestral y lo actual. A diferencia de un arqueólogo que dice no toquen nada, yo como antropóloga digo que sí, la playa Casino es el espacio social de la isla…

Frente a Caleta Sanitaria, una de las cruces en la isla.
¿Cualquier ciudadano puede ir a San Lorenzo? ¿Está abierto al público?
En este momento no está abierto al público. Hay que hacer un trámite con la Marina, porque sigue funcionando la base naval. Pero el futuro de la isla va a depender de los próximos presidentes.

En los últimos años ha habido varios tipos de proyectos, desde crear un puerto hasta una urbanización de lujo. ¿Qué crees que debería pasar ahí?
Mi proyecto es hacer un Eco-Museo, que debería incluir un centro de convenciones. Y si se hace una marina, usarla para deportes náuticos y que los fondos pueden ayudar a la estación científica y la arqueología. Tiene que haber un plan combinado entre Estado, sociedad civil, empresa privada…

¿Ahora mismo hay un plan para la isla?
La Marina tiene a su cargo la parte del patrimonio marítimo. Los planes de concesión del gobierno anterior fueron suspendidos, y creo que se ha empezado a aprobar proyectos más pequeños y de mayor consenso.

Habrá empresarios furiosos
Lo que le digo a los empresarios de los otros proyectos es que el negocio no se termina, sino que se desplaza. Porque de haber negocio, hay.

Pero hay que hacerlo bien
Bien, pues. Por qué vamos a quemar nuestros mejores sitios. Ahora debería venir el proceso de recuperar el sitio. Tenemos que saber darle su verdadero valor.

Para ver el album de fotos de la peregrinación, hacer clic aquí
Para ver el clip de video de la travesía, hacer clic aquí

miércoles, 16 de julio de 2014

La locura de San Andrés. Tras la recuperación del primer hospital peruano. Barrios Altos

De la exhibición fotográfica de Alexandra Juárez, en el Museo Andrés del Castillo.
En las últimas semanas San Andrés empezó a caminar. Llevaba años deambulando como uno de los enfermos mentales que albergó durante un tiempo en el siglo XVI, hasta que aparentemente vio una luz.  O varias.

Lo primero fue un grupo de ciudadanos, que viene tiempo trabajando para conseguir que el lugar se convierta en el Museo de la Medicina, y recientemente anunciaron planes para empezar a hacer trámites antes las autoridades.

A esto le siguió una exhibición fotográfica que se inauguró en el museo Andrés del Castillo, en el jirón de la Unión, para llamar la atención sobre su avanzado deterioro. Y que todavía se puede visitar.

Y casi al mismo tiempo PROLIMA, la entidad municipal que rige los destinos del Centro Histórico, anunció hace poco la reactivación de la Escuela Taller, y que esta usará las instalaciones del antiguo hospital. Debe empezar a funcionar en las próximas semanas. ¿El inicio de su recuperación?

Los más optimistas, obviamente, queremos que sea así. Deseamos que este sea el serio inicio de un plan mayor.  Pero como nadie cuida lo que no conoce, el historiador Teodoro Hampe, uno de los mejores conocedores del sitio, explica en esta nota la importancia de este venerable lugar.

Aquí también por primera vez, y para los lectores de esta página, Teodoro comparte algunas fotos históricas del archivo de las congregaciones religiosas que ocuparon el lugar durante un siglo, hasta 1975, y que formarán parte del libro que publicará a fines de este año. Haga clic aquí para ir directamente al álbum de fotos.

Fachada e interiores.  Foto: patrimoniando.blogspot.com / Santiago Stucchi
Pasado, presente y futuro del Hospital de San Andrés

En la octava cuadra del jirón Huallaga, casi frente a la Plaza Italia, se levanta un extraordinario y en realidad poco conocido monumento de la ciudad de Lima: el antiguo Hospital Real de San Andrés. Edificación original de mediados del siglo XVI, sus muros y cimientos resguardan una serie de testimonios invalorables para la cultura e identidad colectiva peruana.

Entre los hospitales que se establecieron para atender la salud de los colonizadores en estas tierras, logró perdurable vigencia el de San Andrés, que empezó a funcionar por 1550 ―sobre un área original de ocho solares― en los Barrios Altos de Lima. Aquí se atendían los pacientes criollos y mestizos necesitados de tratamiento médico y quirúrgico y también los enfermos mentales, objetos de una psiquiatría entendida muy primitivamente.

Tenía una acogedora huerta y tres grandes patios, así como servicios de cocina, lavandería, ropería, botica, etc. Siendo el principal nosocomio del virreinato, San Andrés se nutrió de las rentas brindadas por la Corona, de numerosas donaciones de particulares y de los ingresos que surtía el corral de comedias de Lima; más adelante, desde finales del siglo XVIII, albergó en sus predios al Anfiteatro Anatómico y al Colegio de Medicina, que trajeron la modernidad en el tratamiento de la salud.

En 1875 dejó de existir dicho hospital por el traslado de sus médicos, pacientes y equipos al nuevo Hospital Dos de Mayo, y el recinto original pasó a ser utilizado como convento de monjas y plantel educativo, hasta el terremoto de agosto de 2007.

En busca de testimonios del pasado.  Foto: UNMSM - Antonio Coello.
LAS MOMIAS INCA
Pero la importancia de este monumento no se limita a los avatares en nuestra historia médica y pedagógica. Su mayor trascendencia radica en que hacia 1560, por orden del virrey Marqués de Cañete, se depositaron allí las momias embalsamadas de tres o cuatro de los Incas, antiguos soberanos del Tahuantinsuyu, que habían sido recogidas en el Cusco.

Las fuentes de la época expresan noticias diversas, pero parece que se trajeron los restos de aquellos monarcas que estaban mejor conservados y eran objeto de mayor veneración, como Pachacutec, Amaru Yupanqui y Huayna Capac y la coya Mama Ocllo, madre de este último. Es sabido que, para evitar que persistiera el culto de los pobladores andinos, las momias fueron enterradas en un “corral” de dicho hospital.

En los siglos pasados, se han desarrollado sin éxito algunos intentos por localizar las momias incas, como los trabajos promovidos por José Toribio Polo (1868) y José de la Riva-Agüero (1937). Investigaciones arqueológicas más recientes, llevadas a cabo en los años 2001-2005 con el auspicio de la National Geographic Society, han permitido recoger utensilios diversos y material óseo humano compatible con la enseñanza de la anatomía.

Uno de los patios en su mejor momento. Del archivo de las Hermanas de la Caridad.
RECUPERACIÓN HISTÓRICA
En salvaguarda del Centro Histórico de Lima, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, nos toca urgentemente rescatar de la incuria y la destrucción esa singular reliquia, verdadero santuario inca en nuestra capital.

En la actualidad el monumento permanece cerrado y con algunas áreas exteriores invadidas o alquiladas para el comercio. El “rescate” de San Andrés requiere de un uso sostenible del edificio y del concurso de instituciones como la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana, propietaria del inmueble (con una extensión de 6.030 metros cuadrados en la actualidad), la Municipalidad Metropolitana de Lima, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Cultura. El lugar está registrado como patrimonio monumental, por lo que se requiere la participación de este último para visar la recuperación y puesta en valor del local.

Se están realizando las gestiones conducentes a la creación de un Patronato en favor del Patrimonio Monumental de la Salud en el Perú, que canalice el apoyo de filántropos y del empresariado peruano.

En un plazo inmediato, el objetivo será detener la amenaza de destrucción del antiguo hospital y promover su limpieza y restauración. En un plazo mediato, el objetivo es establecer un uso académico o museístico (por ejemplo, como Museo de Historia de la Medicina), de manera que se haga autosostenible en el tiempo. En el largo plazo, el objetivo es recuperar enteramente para los peruanos y limeños el local más importante en el desarrollo de la medicina en esta parte del mundo.

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Fotos antiguas: tomadas de los archivos de las Hermanas de la Caridad y las Religiosas de María Inmaculada, dos congregaciones que ocuparon el local por espacio de un siglo (1875-1975). Haga clic aquí para ir al álbum de fotos.

TEODORO HAMPE MARTÍNEZ
Doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid (1986). Profesor ordinario en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Miembro de número del Centro de Estudios Histórico-Militares del Perú, del Instituto Ricardo Palma y de la Sociedad Peruana de Estudios Clásicos. Autor y compilador de una veintena de libros y más de un centenar de artículos, publicados en revistas especializadas de América y Europa.

MUSEO ANDRÉS DEL CASTILLO Jr. De la Unión N° 1030, frente a la Plaza San Martín - Centro Histórico. La muestra SUSTANCIA, de la artista visual Alexandra Juárez, puede ser visitada hasta el 31 de Julio del 2014. Lunes a sábados de 9:00 am a 6:00 pm. Domingos y feriados de 10 am a 6 pm.

Más información de San Andrés, y fotos del interior en: http://psiquiatriahistorica.blogspot.com/2010/03/el-hospital-de-san-andres.html

jueves, 10 de julio de 2014

Alcaldesa pedirá al Congreso fondos propios para el Centro Histórico

Callejón de un caño, muchos anhelos e infinitos olvidos.  Centro Histórico de Lima.
En la segunda parte de la entrevista con Carlos Castillo, presidente de Emilima – la empresa inmobiliaria de la Municipalidad de Lima – el foco se abre hacia el Centro Histórico en su conjunto. Quizás el anuncio más esperanzador es el que la actual gestión de Susana Villarán estaría interesada en poner el tema de su recuperación en la agenda del Congreso.


Barrios Altos, entre su anciana elegancia y el abuso de los depósitos.
¿Quién decide qué se hace en el Centro Histórico?
Nosotros nos regimos por el plan maestro de Prolima. Nosotros somos los custodios de esos planes, y cuando queremos hacer algo vemos si está dentro de ese plan.

¿Podemos decir que Prolima es el cerebro y Emilima los brazos?
Se podría decir, sí. Ellos no ejecutan. No tienen ni el personal ni el dinero. Y todo lo que hemos hecho en estos tres años está contenido en ese documento.

Varios expertos en centros históricos suelen decir que para hacer un CH que funcione se necesita una sola autoridad. Aquí, esta autoridad está fragmentada, y lo hace todo mucho más lento
En esta gestión, en cuatro años, hemos hecho bastante obra. Y esto ha sido posible gracias a la magnífica relación con Prolima, con la Gerencia de Desarrollo Urbano, con funcionarios de la Municipalidad, etc. Pero esto ha funcionado por la gente que estamos aquí en este momento. Por eso yo también pienso que el Centro necesita una sola autoridad, que debería ser Prolima.

Y necesita dinero. Hay ciudades como Quito o Bogotá que gestionaron fondos propios para recuperar sus centros. O Londres, donde el sector cultura maneja la lotería. Acá no tenemos nada de eso
Es una buena idea. Y esto se puede dar después de que hayamos logrado incorporar el concepto de recuperación del Centro Histórico en el presupuesto del Estado. Porque el MEF después preguntará cómo lo vamos a financiar, y ahí se pueden sugerir estos mecanismos. No se pueden activar nuevos mecanismos mientras no se tenga el marco legal.

¿Quiere decir que ya se está viendo algo de este tema?
La Alcaldesa está haciendo un pedido al Congreso para que se incluya en el presupuesto una partida de recuperación del Centro Histórico. Increíblemente, en el presupuesto del gobierno central no existe una partida para el CH.

¿Tienen idea de cuándo puede salir esto?
Es un proceso que toma tiempo y está sujeto a variables políticas. Pero ya se ha empezado ese camino.

Plazuela de El Cercado, una de las más misteriosas de Lima, recuperada.
¿Qué pueden decir sobre Barrios Altos? Se están tirando abajo propiedades históricas para levantar depósitos. ¿Eso es responsabilidad de ustedes o de Prolima?
De ninguno. Eso le compete a la Gerencia de Fiscalización y Control. Pero nosotros no somos indiferentes a eso. Para atacar el tema de fondo tienes que darle primero buenas condiciones de vida al barrio, y para eso existe el proyecto del BID que estamos gestionando. Ellos dan 20 millones ellos y la Municipalidad pone otros 20 millones.

Pero ese proyecto ya lleva más de 10 años de espera
En esta gestión lo hemos asumido. Ese es un proyecto de infraestructura urbana básica: agua y desagüe, que en Barrios Altos es uno de los temas prioritarios. Además hay un tema de inseguridad. Y la estrategia es en pequeñas dosis: hemos empezado con las plazuelas. Lo que estamos haciendo es terminar el expediente y eso va a quedar listo para hacerse en la próxima gestión municipal.

Tres sitios emblemáticos: el Buque, el Teatro Segura y La Cabaña
El Buque no es propiedad de la municipalidad y hay un grave inconveniente legal para intervenirlo. La alcaldesa varias veces ha intentado con los ministros de Cultura para trabajar juntos, y esas propuestas se obstaculizaron en parte por el MEF, porque no autoriza intervenir en propiedad privada. Lo otro es que El Buque tiene más de 100 propietarios y no todos tienen su propiedad inscrita.

Pero la ley permite las expropiaciones
Sí, esa sería la mejor de las decisiones pero es complicado. El proceso toma dos años y lo resuelve el Congreso. Pero yo creo que esa es la solución que hay que tomar.

Teatro Segura: la fachada y la Sala Alcedo deberían estar listos este año (Wikilima).
El Segura…
Hacer obra nueva es fácil. Lo complicado es cuando te toca intervenir en una propiedad histórica. Lo que hemos hecho con el ministerio de Cultura es dividirlo en tres áreas: una de reconstrucción histórica que es la sala y tiene que quedar exactamente tal como era. Una segunda de intervención mediana, donde puedes incluir la modernidad, y un área libre que te permite hacer lo que tú quieras.

¿Tienen prevista una fecha de inauguración?
Nosotros vamos al Concejo Metropolitano estos días, y estamos pidiendo unos 80 millones de soles. Aunque para este año seguramente tengamos solo una parte de ese presupuesto porque no lo vamos a poder terminar. Pero por lo menos a fines de año tendremos listos la fachada, la Sala Alcedo y el foyer.

¿Y el Teatro La Cabaña?
Esto forma parte de un proyecto con el Auditorio Nicomedes Santa Cruz, al costado, y ambos son parte de un proyecto. El gran auditorio será techado (porque en invierno hace mucho frío y en el verano te quemas), pero será un techo muy moderno. No será una estructura fija. Pero este año no alcanza la plata para hacerlo. Lo que estamos haciendo es avanzar con el expediente.

¿Tan complicado es hacer un expediente?
Lo que pasa es que antes de pedir plata a la Municipalidad, tienes que presentarle un perfil de tu proyecto. Elaborar un perfil de este tipo puede costar hasta un millón de soles y tomar más de un año de trabajo, por el nivel de detalle que requiere trabajar en una propiedad histórica. Y la municipalidad no paga por este tipo de estudios. Tiene que salir de los fondos de Emilima.

Pero Emilima tiene unos 20 millones de soles anuales del Fondo que maneja
Sí, pero solo se pueden hacer para hacer obra y después de aprobar el expediente, que financiamos nosotros mismos. Por eso la demora en los casos del Segura y La Cabaña. Van a criticar esto, pero por lo menos queda el documento listo para que se ejecute después. Muchos ciudadanos no tienen por qué saber esto, pero ejecutar esta parte del proyecto [armar el expediente] es muchas veces la parte más lenta, más trabajosa y la que nadie ve. Pero es la que te garantiza un trabajo final de calidad.

Carlos Castillo, presidente de Emilima.
Fotos: Javier Lizarzaburu 
Foto Teatro Segura: Wikilima

miércoles, 9 de julio de 2014

El renacimiento del Jr. Ica-Ucayali. Y los temas pendientes del Centro Histórico


Trabajo en el Centro y es de esperar que de tanto en tanto cruce por este histórico jirón. Un día me llamó la atención ver algunas casonas y edificios cubiertos de mallas verdes. Primeros fue uno o dos, después fueron aumentando. Hasta que llegó el día en que decidí tomar fotos de este extraño acontecimiento porque, la verdad sea dicha, nunca había visto algo así en el Centro Histórico de Lima. Era cuadra tras cuadra de andamios, mallas verdes, obreros, pinturas, acción. Por fin parecía que estábamos saliendo del marasmo.

En total son 36 fachadas, a lo largo de ocho cuadras, que están siendo recuperadas por Emilima, la empresa inmobiliaria de la Municipalidad Metropolitana. Para ello han tenido un presupuesto de más de 3.5 millones de soles y el trabajo, que está a punto de concluir, se realizó en unos cinco meses. (Puede hacer clic aquí para ir directamente a la galería de imágenes)

No todo es perfecto, y en conversación con su presidente, Carlos Castillo, él reconoce que a pesar de lo bonito que se ve todo ahora, esta no es la solución a largo plazo. “Es parte del camino en la recuperación del Centro”, me dice. Pero es también, según él, una manera de decirles a políticos y empresarios que invertir en el Centro Histórico vale la pena.

La entrevista la publicamos en dos partes. Hoy nos concentramos en este eje histórico y peatonal, y mañana publicaré la parte enfocada en el CH en su totalidad.

Carlos Castillo en el balcón de la Casa Berckemeyer, sede de Emilima.
Me entusiasmó caminar por el jirón y ver cuadra tras cuadra que se están recuperando casonas, y por primera vez sentir que se estaba trabajando…
Son 36 fachadas que se están interviniendo y todas están registradas en el ministerio de Cultura como fachadas de tipo monumental.

¿Incluidas las iglesias?
Sí, San Agustín y San Pedro. Y varios hoteles, como el hotel Roma, o la Asociación de Artistas Aficionados, que son de privados.

¿Cómo han conseguido esto?
Hemos logrado sensibilizar al MEF en un tema importante: todos sabemos que no se puede invertir un centavo en propiedad privada, pero lo que hemos logrado que el MEF nos deje invertir en propiedades aunque no sean de la municipalidad.

¿Con qué argumento?
Es algo muy novedoso porque hemos dicho: podrá ser propiedad privada pero esa fachada es de todos los limeños, de todos los peruanos. Cuando viene un turista no separa: esto es del Estado, esto es privado.

Y también están trabajando sobre la casa Brescia
Sí, también, porque la autorización es para trabajar en la mejora del ornato público.

Pero los Brescia son una de las familias más ricas del país, ¿no deberían ellos pagar por eso?
En realidad no distinguimos entre quienes tienen o no tienen, sino cuál edificio es patrimonio, monumento histórico.

Entiendo el argumento del patrimonio, y mi cuestionamiento no va por ahí porque es un gran paso adelante, sino por el lado de una familia como los Brescia, porque al final los limeños estamos pagando por algo que ellos deberían asumir…
Podrían hacerlo con facilidad, pero alguien tenía que dar el primer paso.

¿Cuál es la visión con que se está haciendo este cambio?
Con este primer impulso hemos generado que las empresas vean que la recuperación de inmuebles sí da plata. Estoy seguro que esto va a impulsar económicamente el Centro porque ya no apuntamos a la pequeña tiendita sino al gran negocio.

Fachada de la Casa Brescia, recuperada por Emilima.
Y tal parece que las cifras de la peatonalización favorecen este enfoque
Efectivamente, porque los resultados hasta ahora han sido muy positivos. Según un estudio que hizo el SAT, con una inversión de 10 millones de soles a lo largo de ocho cuadras, al peatonalizar, el rédito ha sido de 94 millones tan solo en el primer año.

Ustedes con mucha honestidad anuncian que es un proceso de recuperación de fachadas y de iluminación. Pero no tocan las estructuras
Nuestra estrategia incluye primero saber con cuánta plata contamos y cuál es el marco legal en que nos movemos. Esa plata nos ha permitido intervenir 36 fachadas, instalar el piso, laja de piedra, e iluminación de 19 inmuebles. Entre ellas la iglesia La Merced.

Y las estructuras mismas…
Es muy importante y es el segundo paso. Porque muchos podrían decir “lo que están haciendo es fachadismo, maquillaje”. No es así. El segundo paso es meternos. En propiedades de la MML o de la Beneficencia sí puedes, ahí el dinero público puede entrar. Pero con el privado, que se le está cayendo la casa, puedes ayudarle a conseguir un préstamo, darle facilidades, como una licencia si quieren hacer algo comercial.

Ustedes pueden ayudar al dueño de la casona que quiere recuperarla, pero ahí el ministerio de Cultura les va a decir qué se puede hacer y qué no
Eso también lo hemos pensado. Todas estas restauraciones tienen un expediente y cada una ha sido aprobada por el ministerio. Hemos venido trabajando muy bien con ellos y hemos recibido todo el apoyo.

Fachada de la Asociación de Artistas Aficionados, AAA
Entonces, estructuras es una segunda etapa
Sí. Y algo más, si tú eres un privado y tienes una casona histórica y me preguntas ‘qué puedo hacer’ yo te asesoro gratis. Te puedo decir qué usos le puedes dar a tu propiedad y te asesoro para conseguir la aprobación municipal y del ministerio de Cultura.

¿Uds. dan ese servicio?
¡Son servicios que damos! Somos una empresa inmobiliaria.

¿Me da la impresión que están cambiando también las puertas en el jirón Ica-Ucayali?
Lo que hemos hecho con algunos comerciantes es que los hemos convencido de dejar su puerta enrollable de metal, pero se la metemos un poco más para adentro, y afuera le ponemos la puerta de madera. Y muchos aceptaron. De ese modo los edificios recuperan un aspecto más original.

Un talón de Aquiles son las imprentas
Ese no es un tema de Emilima. Está a cargo de la Gerencia de Desarrollo Empresarial, pero te puedo decir que en el eje Ica-Ucayali lo que sí hicimos fue desalojar unas 20 imprentas. En algunos de esos lugares, justo frente al teatro Municipal ahora hay un restaurante de calidad y otro es un café. La gerencia a cargo tiene un plan grande para ellos, pero todavía están negociando su salida.

¿Qué le dice a los limeñistas preocupados por el futuro del CH?
Que tengan esperanza. Que hay un trabajo gigantesco que se está haciendo, y las cosas han venido cambiando. Hay una creciente confianza en el Centro y cada vez más se ve gente interesada en su ciudad y en mejorar las cosas, así que soy optimista. Estoy seguro que la siguiente gestión va a continuar el buen trabajo.

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Mañana jueves: ¿cuál es la visión para el Centro Histórico? ¿Qué se hará con otros puntos neurálgicos y emblemáticos como Barrios Altos, el Buque y otros?

Haga clic aquí para ver la galería de imágenes
Fotos: Javier Lizarzaburu

jueves, 3 de julio de 2014

Viceministro de Cultura: “Tenemos que cambiar la mentalidad - invertir en cultura sí es desarrollo”

Trabajos de puesta en valor en un sector del Camino Inca. Foto: La República.
En la segunda parte de la entrevista con el viceministro Luis Jaime Castillo el foco de la conversación es el aspecto económico del patrimonio. Pero en este campo hay algo doblemente desconcertante: el Ejecutivo no solamente no considera el patrimonio cultural como un capital y un recurso económico, el mismo ministerio no está haciendo nada para crear sus propias fuentes de ingresos.

Es verdad que hacerse cargo de uno de los países con mayor riqueza patrimonial del mundo, apoyados en uno de los presupuestos más bajos del mundo, debe ser una tarea titánica, o absurda. Aun así, ya van tres ministros a los que sigo preguntando: ¿por qué no buscamos fuentes propias de financiamiento?

Aquí mismo tenemos el sector turismo, PromPerú, que le cobra una cantidad a cada turista extranjero que llega al país. Nada de eso va a cultura. Colombia, entre los países vecinos, es uno de los ejemplos más eficientes: los municipios destinan 6% de sus recursos a cultura; la telefonía móvil da un 4% de sus ingresos para deportes y cultura; y existe la estampilla pro cultura.

En Europa, los prácticos ingleses le dieron a deportes y cultura el manejo de la lotería. Allí, el que paga por los fantásticos proyectos son los mismos ciudadanos. Y en lugar de quejarnos que el MEF no suelta la plata, ¿cuándo haremos algo de eso aquí? De todos modos, el viceministro Castillo nos asegura que existe una visión de largo plazo en la gestión de patrimonio que terminará teniendo un impacto económico positivo.

Viceministro de Patrimonio e Industrias Culturales, Luis Jaime Castillo.
En este momento el gobierno habla de reactivación económica. Sabemos que el turismo (que es sobre todo cultural) es nuestra tercera fuente de ingresos. Y, sin embargo, no existe una visión de nuestro patrimonio cultural como un recurso económico, porque en todas las medidas de reactivación no aparece el patrimonio como un capital que hay que estimular. ¿Qué está pasando? ¿Por qué el ministerio de Cultura parece separado de una visión de desarrollo?
Yo no sería tan drástico. En primer lugar, no somos el sector Turismo. Somos Cultura. Y muchas veces eso significa que ellos pueden tener una actitud más abierta, muy permisiva, y nosotros tenemos la perspectiva más conservadora. Tenemos estas dos posiciones que a veces se contraponen. En Machu Picchu tenemos el ejemplo más claro: operadores turísticos que quieren acceso total, 24 horas al día, y nosotros que decimos que hay que hacer las cosas de manera controlada.

Turismo y Cultura deberían ser un solo ministerio entonces
No, creo que no porque tenemos dos visiones diferentes. Si fuera uno solo dominaría la visión de Turismo. Son dos perspectivas que son complementarias, y ahora mismo tenemos una magnífica relación con ese viceministerio.

Para mí es una situación muy concreta: en 30 años se van a acabar los minerales. Es ahora cuando habría que hacer un esfuerzo para recuperar patrimonio de cara a ese futuro, cuando ya no haya minerales, de modo que el patrimonio sea la mayor fuente para la economía de este país. Pero no se está haciendo.
Te equivocas. Mira, acabamos de culminar un proceso de 12 años para nominar al Qhapaq Ñan, que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Este fue un trabajo en el que participaron 200 personas; invertimos millones de soles; y de una sola vez hemos conseguido que unos 50 sitios arqueológicos del país (vinculados al Camino Inca) sean incluidos. Ahora tenemos 50 sitios más que son patrimonio mundial. Ahora empieza la fase de desarrollo turístico. Entonces, si el futuro del mundo será el turismo, el Perú será el destino sine-qua-non.

Qhapaq Ñan en Chile. Foto: Plataformaurbana.cl
Muy bien. Pero permítame ser escéptico. Con ese anuncio del Qhapaq Ñan ¿el Ejecutivo no tendría que haber dicho también “… y en respuesta a esto, en los próximos años vamos a invertir 500 millones de soles en la puesta en valor de estos sitios arqueológicos…”?
No pues. Otra vez. Es un problema de falta de información. Ya hace años que venimos haciendo intervenciones en estos sitios: Cabeza de Vaca, en Tumbes; Huánuco Pampa, en Huánuco; Vilcashuamán; el museo de sitio de Pachacamac, y varios otos. Es decir, sí se ha venido haciendo. Ahí llegamos a otro punto: el Estado no debe ser el que haga todo el desarrollo turístico.

Ahora le toca a la empresa privada…
Claro. Lo que pasa es que acá todos queremos que sea el Estado el que se moje, pero el Estado prácticamente ya terminó su papel. Nuestra segunda fase empezó esta semana: desarrollo del QÑ como un conjunto de productos turísticos: guías técnicas de los tramos, la guía para el caminante, etc. Pero los paradores, los restaurantes, los hoteles…

Serán iniciativa privada
Exacto. Pero privado no quiere decir privado-rico. Privado debería ser más bien comunidades, familias. Te das cuenta: hemos invertido dinero del Estado durante los últimos cuatro gobiernos, en una gran muestra de continuidad, en un proyecto de largo aliento.

Eso genera un marco 
Entonces sí hay la visión de largo plazo. En una semana se han cristalizado tres cosas: el Qhapaq Ñan; la devolución de los telares Paracas desde Suecia, que fue la mayor recuperación de bienes que se ha hecho en la historia del Perú; y el RIA (reglamento de intervenciones arqueológicas).

¿El RIA?
El RIA es la biblia, el 90% de lo que hace el ministerio. Hemos hecho un esfuerzo de ocho meses, consultando a más de 150 arqueólogos alrededor del mundo, para sacar un marco legal moderno que nos permita proyectarnos 20 años hacia adelante.

Esto incluye información precisa sobre qué hacer por ejemplo en términos de protección de piezas o sitios arqueológicos, con criterios técnicos, y no con decisiones arbitrarias y personales. Entonces, no estamos interviniendo en todas las huacas porque no tenemos plata. Pero estamos generando la normativa que va a permitir hacer intervenciones a futuro.

Entiendo que no pueda criticar al Ejecutivo, pero la verdad es que ¡cada año les quitan plata!
Ese es un problema. Pero más allá de eso, tiene que ver con que la sociedad considera que el dinero que se pone en cultura es gasto y no inversión. Hasta que no cambiemos la mentalidad de la sociedad en su conjunto, que el dinero en cultura es invertir en el futuro, en el desarrollo, vamos a conseguir poco.

¿Qué viene de aquí a diciembre?
Viene el Qhapaq Ñan con su transformación, la informatización de los procesos del ministerio, la ampliación del desarrollo tecnológico (uso de arqueo radares, etc.) y tenemos un nuevo equipo en el área de Patrimonio, que tienen el reto de optimizar el trabajo del ministerio. En realidad, estamos trabajando fuerte para asegurar una buena gestión de nuestro patrimonio.

Turismo rural comunitario, Puno. Foto: trabajodetrc.blogspot.com.

miércoles, 2 de julio de 2014

A un año de la destrucción en El Paraíso: “El ministerio de Cultura no se quedó de brazos cruzados”

Hace un año: las huellas del destrozo. Más de 4.000 años de información destruidos.
El 29 de junio de 2013 sucedió lo impensable: una máquina excavadora entró al sitio arqueológico de El Paraíso, el más antiguo de Lima, con más de 4.000 años de antigüedad y uno de los más importantes del Perú, y arrasó con uno de los montículos piramidales. La destrucción no pasó desapercibida. Estuvo en todos los medios nacionales y, como un reflejo de la barbarie que se había cometido aquí, fue noticia internacional. La pérdida también había sido para el resto del mundo. 

Ha pasado un año. ¿En qué estamos? Es la pregunta con la que empecé esta entrevista con el viceministro de Cultura, Luis Jaime Castillo, que también incluye otros temas en los que últimamente se ha cuestionado al ministerio: como el caso del Museo de la Nación y el cobro para el ingreso a las huacas. El material lo publicaremos en dos partes, hoy y mañana.

Viceministro de Patrimonio e Industrias Culturales: Luis Jaime Castillo.
A un año de la destrucción en El Paraíso, en qué estamos… 
Una vez que sucedió el incidente, empezó a rodar la rueda del Estado. Se hicieron una serie de acciones judiciales, procesos de catastro, de verificación, denuncias de distinto tipo. Se vio que no era una situación sencilla, porque se descubrió que detrás hay una maraña de intereses, de propiedades, de ineptitudes. Pero se tiene que actuar dentro del marco legal. Y por lo tanto el proceso aquí es de abogados.

¿No se hizo lo suficiente en su momento?
Yo creo que el caso de Paraíso nos enfrenta a un nuevo paradigma en la destrucción de patrimonio: los destructores ya no son los huaqueros de antes.  Ahora son empresas inmobiliarias, armadas de bufets de abogados que saben muy bien lo que hacen.  Ahora es el tráfico de tierras, y esto es lo que está sucediendo en todo el país. El ministerio no se ha quedado de brazos cruzados.

Pero en consecuencia todo está detenido 
La destrucción se ha detenido. El ministerio tiene ahí de manera permanente a un grupo de guardianes y el interés del ministerio tiene tres aspectos: descubrir al responsable y sancionarlo (tenemos sospechas pero hay que seguir la ley); la protección del sitio, que está en proceso de regularización; y reiniciar e proyecto de investigación que paró hace un año (aún no hay fecha para esto).

Es un proceso lento 
Recuerda que este año logramos sacar a la gente de la Fortaleza de Campoy. ¿Cuántos años tomó eso? ¡Fueron doce años! Lamentablemente, este proceso va a tener esos tiempos.

Según el sistema del Estado, lo que en su momento se anunció en términos de dinero y de investigación, ¿todo eso se ha perdido? 
No. El PIP proyecto de inversión pública está aquí. La plata la tenemos. Apenas resolvamos…

¿Pero no es que si uno se usa en un año ese dinero vuelve al MEF?
No, porque se volvió a programar. No se ha perdido, que son unos dos millones de soles.

La gente reclama sus huacas. Aquí Paraíso, en SMP.
EL PRÓXIMO MUSEO DE LA NACIÓN

Sobre el anuncio del próximo gran Museo de la Nación: lo que debió ser una gran noticia terminó siendo un tema controvertido. Hay arquitectos que critican al ministerio porque lo señalan como un falso concurso, que no se compromete a construir según el modelo que se dé como ganador. 
Yo no puedo hablar del proceso porque hay una cuestión más importante: el Perú debe tener la segunda colección más grande del mundo en patrimonio cultural. Yo me imagino que solamente Egipto se puede comparar. Gran parte está en depósitos, en el museo actual, y no tenemos un gran museo nacional con la dignidad que debe tener un museo de esas dimensiones.

Y ya hubo otros intentos… 
En los últimos 50 años ha habido cuatro intentos para sacar adelante un museo nacional y el pan se ha quemado en la puerta del horno. El último fue el que se hizo aquí, en el ministerio, pero cada vez que había una reunión internacional se desmantelaba y se metía todo en cajas y lo que tenemos ahora es un retazo. Eso no es un museo. Un museo nacional no se toca.

Nadie cuestiona eso. La crítica no va por ahí 
Pero yo soy arqueólogo y para mí es la necesidad imperativa que se construya el museo. Y que ese museo incluya un instituto de conservación y los grandes depósitos nacionales. Después de 50 años de fracaso ya no estamos para seguir dándole vueltas. Las cosas se siguen malogrando porque ahora no existen las condiciones adecuadas….

Personalmente estoy de acuerdo. Pero, al mismo tiempo, si cada gobierno justifica decisiones unilaterales con la urgencia, entonces nunca vamos a consolidar la institucionalidad y la transparencia 
El Estado no tiene concursos de arquitectura. Lamentablemente nuestra norma de adquisiciones no contempla ese formato. Estamos tratando de que se incorpore esta noción dentro del Estado, pero es un proceso. Lo que hemos hecho aquí es darle una alternativa a los diseños que se presenten.

Otro punto de las críticas tiene que ver con la distancia, por qué tan lejos. Y algunos incluso señalan que se levantaría sobre terreno arqueológico… 
… Los peruanos nos quejamos de todo. Nada nos gusta. Todo nos parece mal. Y es razonable, porque con la larga historia que tenemos de corrupción y de ineficiencia siempre vemos la paja en el ojo ajeno.

Sospechamos de todo, es verdad. El Estado no ha sido una fuente de ejemplos precisamente 
No tienes por qué creerme cuando te digo que se está tratando de hacer lo mejor y lo más transparente. En Lima no existe otro terreno con las dimensiones que se necesita para el museo, y si existiera tendríamos que empezar comprando y gastando cientos de millones de dólares. Eso mataría el proyecto.

Número dos: la arqueología es una ciencia y esta puede determinar si hay o no contenido. Lo que hemos visto aquí es un terreno que fue una cantera. Ya se retiró todo lo que podía ser importante. Se han encontrado pequeños vestigios pero no en la misma zona del museo. Entonces no va a haber afectación.

Inti Raymi en la Fortaleza de Campoy.  Este año no se pudo realizar en la huaca que estos mismos estudiantes ayudaron a recuperar, porque no pudieron pagar la tarifa exigida por el ministerio de Cultura.
COBRO EN TU HUACA

Otro tema difícil, y para mí el más controvertido: qué hace el ministerio de Cultura cobrando para que la gente pueda acceder a sus huacas. ¡Cobran 4.000 soles para usar Paraíso! 
No puede ser…

El profesor Arturo Vásquez, que de algún modo es quien recuperó la Fortaleza de Campoy, este año tuvo que hacer el Inti Raymi en su colegio, porque el ministerio no le exoneró del pago 
Me parece muy extraño. No tenía idea de esto.

Entiendo que se cobre a empresas privadas, pero ¿a organizaciones de la sociedad civil que hacen un trabajo de protección y sensibilización? 
Pero las normas no pueden reconocer esa diferencia. La norma es igual para todos. A la hora de la ejecución, efectivamente, se puede hacer una excepción en mérito a lo que estás diciendo. Pero la norma debe ser igual. Me parece extraño lo que me dices de la hermana Killa. Con ella se ha firmado un convenio.

Pero se está cobrando. Eso aleja a los grupos de la sociedad civil sin fines de lucro que quieren vincularse con las huacas 
Me parece raro. No me parece correcto. Déjame averiguarlo por favor porque de repente ha habido un exceso de celo.

¿Promete que se va a hacer un cambio? 
Por supuesto, porque una opción es firmar una carta de compromiso donde se permitan los usos restringidos de los sitios.

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Mañana en la segunda parte de esta entrevista con el viceministro de Cultura, Luis Jaime Castillo: si el turismo es la tercera fuente de divisas del país ¿por qué el patrimonio se sigue viendo al margen del desarrollo y de la reactivación económica?

Fotos: Javier Lizarzaburu

miércoles, 25 de junio de 2014

Johanna Hamann y el Bicentenario que no debería ser

Detalle decorativo en la escultura a Manco Capac, parque del mismo nombre.
Hace unos días leí un ensayo no publicado de la escultora Johanna Hamann. La lucidez de esa reflexión, desde el punto de vista del urbanismo, el patrimonio y la visión de lo que representaba el Perú hace 100 años, parecía seguir teniendo vigencia para nuestra mirada de hoy. 

Una mirada que no caiga en lo que para algunos de nosotros serían los mismos errores: mirar lo prehispánico como pasado y no como presente; como decoración y no como identidad.

Según un texto de la Fundación Wiese, Hamann es una de las figuras femeninas más importantes de las artes peruanas. Su trabajo se ha expuesto en las bienales de La Habana y Puerto Rico. Es profesora principal de la Facultad de Arte de la PUCP, y también es doctora en Espacio Público y Regeneración Urbana por la Universidad de Barcelona. Aquí el resumen de ese ensayo, que tuvo la generosidad de preparar para los lectores de este blog.

J. Hamann: escultura y patrimonio.
¿EL NEO PERUANO COMO ESTÉTICA DE UNA PATRIA NUEVA?

La etapa del Oncenio de Leguía fue un periodo clave en el desarrollo urbanístico para el futuro crecimiento de Lima. Sin embargo, la oferta de modernizar la ciudad albergó profundas contradicciones: por un lado, la reivindicación del nacionalismo para construir identidad utilizando elementos simbólicos de culturas precolombinas e incas como emblemas de una nueva nación y, por otro, la apertura y vinculación con Norteamérica, como proveedora de capital para la transformación del país a través de grandes proyectos de modernización.

La admiración de Leguía por el imperio incaico se basaba en considerarlo “… el arquetipo de los gobiernos fuertes que educan al pueblo en el orden, el progreso y la prudencia, que socializa la propiedad y, por tanto, los salva de la decrepitud y la ruina”.

En esa época vemos, por primera vez, algunos elementos de inspiración prehispánica en los monumentos y se instala el monumento al Inca Manco Cápac. Y es —manifiesto en sus monumentos y planes urbanos— donde se evidencia un discurso ambiguo e inconexo entre la modernización de tendencia capitalista y la defensa de una estética indigenista.

El pasado como decoración
En el aspecto artístico se usó como canal de resonancia a la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, contexto donde surgió el indigenismo liderado por José Sabogal y la corriente neoperuana, impulsada por el artista español Manuel Piqueras Cotolí.

El Neoperuano estuvo enfocado hacia la creación de un arte que revalorase lo autóctono, como puede verse en proyectos escultóricos y arquitectónicos como la fachada de Bellas Artes, el monumento a Paz Soldán y en el Pabellón del Perú en Sevilla (1929), entre otros.

Sin embargo, su fascinación por el Perú, se refleja más en sus citas constantes a la iconografía precolombina como elementos ornamentales, que en la comprensión de las estructuras espaciales de nuestros monumentos arqueológicos.

Piqueras, al abordar el proyecto urbanístico de San Isidro, tropieza con dos preexistencias . Una, el trazo de la avenida Leguía (hoy Arequipa) y otra, la huaca situada en los olivares de la hacienda Moreyra, que fue demolida, siendo la única preexistencia modificada del entorno.

Las huacas son monumentos vivos—asentados en casi todo nuestro territorio— construidos con profundo sentido de la espacialidad, con carga simbólica; dotados además de gran belleza.

Manco Cápac, fundador del imperio Incaico. Carátula de Revista Variedades,
Año XVII Lima, 30 de Julio de 1921. No 700
La lección de los 100 años
El proyecto “Patria Nueva” coincide con dos eventos celebratorios en el país, los centenarios de la independencia del Perú (1821-1921) y de la batalla de Ayacucho (1824-1924), eventos que propiciaron proyectos de renovación urbana y emplazamiento de monumentos, en su mayoría donaciones de colonias extranjeras residentes en el país por esos homenajes.

La intención de configurar una ciudad desde nuevos patrones que instauren una nueva patria, que valore y refleje nuestro pasado cultural, no se logró. Creemos que es sustantivo revalorar el entorno y su estructura espacial.

Los elementos utilizados para evocar el pasado fueron piezas que acompañaron al monumento, ornamentándolo según el esquema europeo de representación figurativa. Ni la disposición ni la organización de los espacios, en la “Patria Nueva”, dotaron al lugar con un nuevo significado.

El proyecto del “Oncenio” no logró alterar las taras en las que nos vemos inmersos hasta hoy: el centralismo, la diferencia de oportunidades, la discriminación. La caótica traza urbana es resultado de la falta de un plan urbano regulador razonado y de la impertinencia de las autoridades.

No hay una verdadera identificación con los símbolos nacionales, ni con el territorio que nos es propio, ni con su patrimonio cultural. No tenemos símbolos que nos representen a todos. El debate sobre la aceptación de la multiculturalidad y el respeto a la diferencia es la cuestión que hasta ahora queda por resolver para poder proclamarnos como nación.

La llama, otro detalle decorativo en la escultura a Manco Capac.
Fotos: Johanna Hamann.
Notas:
1/ CALLIRGOS, J. C. (2007). Reinventing the City of the Kings: Postcolonial Modernizations of Lima, 1845-1930. Dissertation for the Degree of Doctor in Philosophy, University of California.
2/ LUDEÑA URQUIZO, W. (2003). “Piqueras urbanista”. En: El Perú o la invención de una tradición. Manuel Piqueras Cotolí (1885-1937) Arquitecto, Escultor y Urbanista entre España y el Perú. Lima: Museo de Arte de Lima. 2003, p. 215.
3/ CANZIANI JOSE,”Paisajes Culturales” (En prensa, 2014).
“Waka, castellanizado como Huaca. En términos generales el término quechua se refiere a lugares considerados sagrados y objeto de reverencia y ofrendas, ya sea por ser lugar de origen de personajes divinos, habitado por seres sobrenaturales o por sus espe,ciales características, como determinadas montañas, nevados, afloramientos rocosos, lagunas, manantiales, al igual que otros componentes extraordinarios presentes en el paisaje. Por extensión, los monumentos arquitectónicos asociados a estos lugares sagrados y a los rituales que en ellos tenían lugar son conocidos también como Huacas.”